Intelectual cubano critica a Granma por llamar resentidos a los cubanos
El intelectual cubano Jorge Fernández Era criticó al Granma y a la autora del artículo por llamar recientemente “resentidos” a los cubanos que alzaron su voz para exigir la eliminación del cobro de las prórrogas para estancia en el exterior
Fernández Era, foto tomada de Facebook
 

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El intelectual cubano Jorge Fernández Era criticó con vehemencia al órgano oficial del Partido Comunista y único del régimen, el diario Granma, por llamar recientemente “resentidos” a los cubanos que alzaron su voz para exigir la eliminación del cobro de las prórrogas para estancia en el exterior de la isla que la Cancillería instrumentó y que a la postre, por la amplitud de los reclamos, decidió suspender temporalmente.

Editor en el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, Fernández Era polemizó en su perfil de Facebook con todo lo sostenido por la sicóloga cubana residente en México Karima Oliva Bello en su artículo para el Granma “Seamos críticos, pero no resentidos”, en el cual se defiende que “al eximir a los viajeros cubanos del trámite consular de prórroga de estancia en el exterior, el Gobierno de Cuba ha dado muestras, una vez más, de sensibilidad y capacidad de diálogo”.

Oliva Bello y el Granma desearon, como si el castrismo fuera un abuelito inofensivo víctima de las circunstancias, que los cubanos críticos de dentro y de fuera del país dejasen a un lado tanto resentimiento ante un Gobierno que, dicen ellos, muestra la disposición de escuchar a sus ciudadanos. 

“El resentimiento es una actitud regresiva e infantil”, sostuvo el texto de marras, para Fernández Era un intento de hacer creer, sin argumentos convincentes, que el Estado cubano impuso ese “oneroso recargo” al bolsillo de nuestros conciudadanos porque “alguien tiene que pagar por las hijeputadas de Trump y el imperialismo”.

Para el periodista, escritor, editor y corrector, que perteneció al grupo humorístico “Nos y Otros”, no importa si ahora el reclamo de las víctimas de la medida que pretendía el régimen a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores le hizo “rectificar y declarar una tregua”.

Lo importante es cuestionar la reticencia del sistema a eliminar los trámites que condicionan el estatus de residencia y los derechos en Cuba de los cubanos que están fuera del país, haciendo distinciones entre unos ciudadanos y otros.

Al parecer, ironiza Fernández Era, son necesarias la eliminación del “bloqueo” y el buen curso de las transformaciones económicas para que dejen de existir tales distinciones, cobros y medidas contra los cubanos que viajan o residen fuera de Cuba.

A favor del gobierno cubano, el artículo de Oliva Bello habla de “sensibilidad y capacidad de diálogo, así como de la voluntad política de rectificar cuando es pertinente y justo”. “La sensibilidad no puede llegar (no faltaba más) al extremo de eliminar, de una vez y por todas, unos trámites que niegan en la piel de los propios cubanos (no importa dónde estén) el ideal humanista que se supone nos acompaña desde enero de 1959”, contrapuso el intelectual crítico, al tiempo que desdeñó la superficialidad de tan malogrado texto al decir que eso pasará cuando sea “pertinente y justo”.

“Habla Karima de todo lo que ha hecho el Estado cubano (que es verdad) por salvarnos de una incidencia mayor de la pandemia que se ha llevado la vida de tantos en el mundo entero, pero lo hace para justificar que se humille con ese impuesto, con la limitación de dos años para vivir donde nos plazca, con poseer el pasaporte más caro del mundo, y con unas cuantas restricciones que no tienen basamento jurídico alguno”, agregó en su crítica Fernández Era.

Sobre llamar resentidos a los cubanos que critican al gobierno y sus decisiones, quienes según el Granma le hacen el juego así a los que buscan destruir la pretendida revolución, el intelectual contrapuso que el que atiza en este caso una “postura de fuego contra nuestro país” es el propio Gobierno.

Ello, al mantener vigentes “condicionamientos que laceran la dignidad por la que se ha luchado tanto”. “No tiene que mostrar disposición de escucharnos, pues está ahí para eso. Por qué darle las gracias por esta moratoria ni por una eventual supresión de impuestos y castigos: son derechos que nos pertenecen y deben devolvernos. Tampoco hay que darle las gracias por suprimir en su momento el permiso de salida y la prohibición para entrar en los hoteles”, concluyó.