Director de Human Rights Watch condena acoso a activistas del MSI

El abogado chileno defensor de DD.HH, José Miguel Vivanco, denunció que "mientras se realiza el Congreso del Partido Comunista, los artistas del Movimiento San Isidro están bajo vigilancia y privados de la libertad en sus propias casas”
Director de Human Rights Watch condena acoso a activistas del MSI
 

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José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Rights Watch, condenó este sábado 17 de abril en sus redes sociales, el acoso de la policía política del régimen cubano contra activistas a favor de la democracia y los derechos humanos en la isla.

El abogado chileno defensor de DD.HH, advirtió en Twitter: “Mientras se realiza el Congreso del Partido Comunista, los artistas del Movimiento San Isidro (MSI) están bajo vigilancia y privados de la libertad en sus propias casas”.

“Exigimos el cese de estas graves y reiteradas violaciones de derechos humanos”, reclamó Vivanco.

El VIII Congreso del PCC se celebra en La Habana -a puertas cerradas y sin acceso a prensa extranjera acreditada en el país- a la par que agentes del régimen imponen arbitrariamente detenciones y arrestos domiciliarios a activistas, artistas y periodistas independientes a favor de la democracia en la isla. La Seguridad del Estado también ha interrumpido la conexión a internet de las voces disidentes que denuncian la penosa realidad que prevale en el país.

Represores castristas también han amenazado a periodistas y activistas con detenerlos de manera permanente, en lo que sería una nueva “Primavera Negra” cuyo costo político, al parecer, el oficialismo estaría dispuesto a afrontar en el contexto del cambio político simulado que es el congreso partidista.

El artivista Luis Manuel Otero Alcántara, coordinador del MSI, fue liberado este sábado luego de horas de una detención arbitraria con la que el régimen puso fin a su performance contra la represión y la tortura, iniciado la víspera.

Según comentó a ADN Cuba, además del acto de repudio y la detención de los que fue objeto, los represores y sus acólitos le quitaron todas las obras que tenía exhibidas en su casa, así como el garrote vil desde el que hacía el performance.

Si no le devuelven todas las obras ocupadas, dijo, saldrá a la calle a manifestarse porque “meterse” con una obra de él es como tocarle un hijo. Algunos vecinos le comentaron que varias de las obras fueron destruidas por participantes en el acto de repudio e invasión de su domicilio. Si eso es cierto, “es la dictadura o yo”, sentenció.

Tres jóvenes católicos también sufrieron acoso policial por acudir a la estación de Infanta y Manglar a interesarse por Otero Alcántara, cuando permanecía arrestado arbitrariamente.

Carolina Sansón Aguiar, Lay Mi Guilbeaux y Leonardo Fernández Otaño acudieron a la cuarta estación del Cerro para averiguar por Luis Manuel y al parecer eso es un delito por la manera en la que los trataron, informó a esta revista el fotógrafo y escritor Ariel Maceo Téllez.

Según explicó, Fernández Otaño entró a la estación y cuando se iba a retirar lo llamaron de vuelta y lo retuvieron por más de media hora, mientras que a las jóvenes, que lo esperaban afuera, un policía las increpó por su presencia allí y les pidió sus números de identidad, quizás para tomar medidas posteriores en su contra.