Cubano a Díaz-Canel: Sus funcionarios son corruptos y acosan a mi familia por denunciar

Julio Albernis Díaz Cueto, residente en La Habana, realizó una denuncia ciudadana sobre el acoso hacia su madre, paciente de VIH, tras revelar la “corrupción y abusos de poder de varios funcionarios y militares”
Cubano a Díaz-Canel: Sus funcionarios son corruptos y acosan a mi familia por denunciar
 

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Julio Albernis Díaz Cueto, residente en La Habana, realizó una denuncia ciudadana a través de sus redes sociales sobre el acoso hacia su madre Olga Lidia Cueto Venegas, tras revelar la “corrupción y abusos de poder de varios funcionarios y militares”.

Cueto Venegas reside en un edificio de Centro Habana hace casi ocho años, al cual a pesar de estar declarado inhabitable se mudaron varios funcionarios castristas y oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria y el Ministerio del Interior. Estas personas, sin tener título de propiedad comenzaron a realizar acciones constructivas que derivaron en que todas las aguas albañales caen en la planta de la señora, paciente de VIH, por lo que según afirma su hijo su salud se ha agravado.

Díaz explicó que ha denunciado está situación en todas las instancias gubernamentales, incluso se han dirigido al Consejo de Estado “en más de diez ocasiones”, pero no han obtenido respuestas y sí fuertes represalias. Él y su madre han sido detenidos y multados arbitrariamente, además de ser constantemente acosados y amenazados.  

A pesar del hostigamiento no han cesado de denunciar la corrupción y abuso de poder de los implicados en estos hechos.

Díaz envió a través de un video publicado en su perfil de Facebook un mensaje al presidente Miguel Díaz-Canel, donde realiza una propuesta de indemnización a su familia.

“Quiero hacer llegar una propuesta que puede ser la solución al caso de mi madre y que muchas instituciones y funcionarios del gobierno han pasado por alto (…) me dirijo a usted Presidente de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel y lo hago velando las formas para que sus organismos de inteligencia no me acusen de desacato, injuria o calumnia, pues son bien rápidos para separar a hijos de sus padres, desacreditar, denigrar la moral de las personas y tratar de deslegitimar casos como este. Tildan de disidentes a quienes denuncian la corrupción de sus funcionarios y la violación de derechos humanos en Cuba”, inició advirtiendo.

Díaz cuestionó además: “Por otro lado, vemos la ineficiencia de su gobierno velando por el bienestar de las personas sin recursos y los morosos que son en hacer cumplir la Ley en beneficio del pueblo cubano. Se beneficia a quien lucra y se reprime al inocente. Créame lo hemos vivido”.

Según su declaración realizaba la denuncia conociendo que su familia “está bajo el control constante y la mira del gobierno provincial de La Habana y del municipio de Centro Habana, y la impunidad y complicidad de los compañeros del Partido y las direcciones de Vivienda provincial y municipal”

“Quisieron ocultar este hecho y olvidaron un dato de importante. Gracias a mi madre el gobierno pudo recuperar mediante una denuncia directa a la Empresa Eléctrica Nacional más de 32 mil 853 kilowatts-hora (kWh), el equivalente según la actual tarifa residencial a 614  971.00 pesos cubanos, que serían unos 25 623 dólares. Ese dinero fue robado en el edificio ubicado en San Miguel #64 entre Consulado e Industria, a dos cuadras del Capitolio, en Centro Habana, pero llegamos a la conclusión que no les hacía falta. Por ende, pedimos que este más de medio millón sea para evitar la muerte por infección de mi madre y si queda algo que se ayude a personas necesitadas de ese barrio, que hay bastantes”, precisó este cubano.

“Los funcionarios que debían informar esto no lo hicieron, incluyendo a Reinaldo Zapata, gobernador de La Habana, al presidente del gobierno de Centro Habana, directores de Vivienda provincial y Municipal, oficiales de la PNR [Policía Nacional Revolucionaria] que habitan el edificio, el delegado de la zona y factores regionales como los CDR [Comité de Defensa de la Revolución] y la FMC [Federación de Mujeres Cubanas]. No solo no le dieron ni las gracias por este gesto, si no que fue un motivo para marginarla, agredirla, y someterla a la más cruel tortura psicológica”, advirtió.

Díaz, refirió que su familia podría recurrir a los tribunales pero “llevamos mucho tiempo confiando en esta supuesta revolución para los humildes hace mucho tiempo y todo lo que hemos visto es una Fiscalía cómplice, a instituciones mediocres y una falta de humanidad terrible”.

“Hemos acudido a todas las respectivas instituciones y solo muestran una cosa: no existe la división de poderes en Cuba, nadie controla, solo actúan  por la fuerza, impunidad y complicidad. No se dirige con lógica”, acotó.

Díaz también mostró capturas de pantalla de comunicaciones con varios medios de prensa oficiales a  los cuales recurrió para exponerle su caso, pero nunca recibió respuesta.

Según denunció a su madre “la han querido matar, la han discriminado, denigrado y le han hecho barbaridades”.

Advirtió que posiblemente la policía política afirme que él por sus denuncias “está pagado por el enemigo y es parte de una campaña subversiva”. “(…) No politicen este caso”, precisó, mencionando además que a quienes se deben emplazar es “a todos los funcionarios que se les paga con el dinero del pueblo, ese que es bien pisoteados por ellos”.

“Sus funcionarios han violado sus leyes para hacer terrorismo de estado contra una familia cubana”, dijo.

“Todavía el edificio no tiene contador por lo que sigue el robo, pero a ningún funcionario le conviene solucionar eso, mejor la corrupción”, añadió.

“¿No cree usted [Díaz-Canel] que utilizar ese dinero robado en esta causa sentaría un mejor precedente que matar o encarcelar a quien defiende los derechos humanos y denuncia la corrupción? Sus dirigentes ocultaron la corrupción. Se burlan y chantajean a mi madre. Y tenemos aún más evidencias de los funcionarios de Vivienda”, refirió Díaz.

El habanero contó que en ese mismo edificio por el hostigamiento “una señora le dio un palazo al delegado y está presa. Otra se cosió la boca porque no le querían dar agua, llegó a ese extremo; y con nosotros han querido meternos presos y persisten en querer matar a mi mamá”.

En otra publicación en su perfil de Facebook, Díaz explica que “las visitas gubernamentales [al edificio tras sus denuncias] no persiguen la solución del problema, sino la búsqueda ridícula de inculparme en algún delito para callar el caso, no tenemos quien nos defienda: somos cubanos, hoy en día sinónimo de que estamos desamparados). La Fiscalía se burla de nosotros (…) y aún después de 7 meses no da respuesta alguna sobre esto”.

“Tamaña hipocresía se preocupan más por lo que dicen la Unión Europea y los Estados Unidos, que las verdades que les dice su propio pueblo”, concluyó.