La vida de Esteban está en pausa desde el 30 de abril

Rodríguez fue detenido cuando protestaba pacíficamente en la calle Obispo, para exigir el fin del cerco policial contra el artista Luis Manuel Otero y saber de su estado de salud.
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El colaborador de ADN Cuba Esteban Rodríguez está encarcelado en Villa Marista —sede de la Seguridad del Estado— desde el 30 de abril, sin que haya podido ver a su familia.

La última comunicación que tuvo con su esposa, Zuleidis Gómez Cepero, fue el 9 de mayo, en donde le comunicó su lugar de encierro, sin embargo, su familia no ha sido informada debidamente del proceso penal abierto contra él.

Rodríguez fue detenido cuando protestaba pacíficamente en la calle Obispo, céntrica arteria de la capital cubana, para exigir el fin del cerco policial contra el artista Luis Manuel Otero y saber de su estado de salud. Otero se encontraba en huelga de hambre y sed ese día.

Ante la obstrucción de las fuerzas militares en el acceso a la casa de Alcántara en la calle Damas 955, Esteban Rodríguez y otros se sentaron con las manos unidas y practicaron la desobediencia cívica y pacífica en un pequeño parque de las calles Obispo y Aguacate.

Las imágenes capturadas del evento del 30 de abril muestran a un policía político vestido de civil aplicando técnicas similares a las de un estrangulamiento para restringir el discurso de Rodríguez.

Pese a estos hechos, un tribunal de La Habana desestimó el recurso de hábeas corpus interpuesto por Cubalex, organización no gubernamental (ONG) que ofrece asesoría legal.

La organización de derechos humanos Cubalex compartió imágenes de uno de los principales agentes agresores: “ha golpeado a mujeres y hombres de la oposición. Este hombre apagó un cigarro en el rostro de una Dama de Blanco. Se le conoce como el agente Camilo”.

Junto a Rodríguez, fue encarcelada también la periodista Mary Karla Ares González, de 28 años, y colaboradora de Amanecer Habanero, medio de comunicación comunitario del Instituto por la Libertad de Expresión y Prensa.


El régimen la acusa por el supuesto delito de desorden público, que conlleva una sanción de entre tres meses y un año de cárcel, multas en efectivo o ambas penalidades.

Tal proceder viola incluso artículos de la constitución del régimen aprobada en febrero de 2019, específicamente el 54 y 56, relacionados con las libertades de pensamiento, conciencia y expresión, y los derechos de reunión, manifestación y asociación que supuestamente el Estado cubano reconoce y respeta para sus ciudadanos.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la ONG Artículo 19 son solo algunas de las organizaciones que denunciaron las recientes violaciones contra Rodríguez.