Entrevista a médico Reinier Sorí Estévez: “Deserté de la misión porque no aguantaba más maltratos”

El médico que desertó a finales de septiembre de la misión médica en Venezuela habló con ADN CUBA sobre los motivos que lo llevaron a tomar su decisión, entre ellos señala: la corrupción, el maltrato y el acoso sexual a su pareja
 

Reproduce este artículo


El doctor cubano Reinier Sorí Estévez desertó de la misión médica en Venezuela en el mes septiembre. ADN CUBA conversó en exclusiva con él y detalló lo que lo llevó a tomar la decisión: corrupción, acoso sexual a hacia su pareja por parte de un jefe, y falta de trajes de bioseguridad e insumos, pese a que el mundo atraviesa por la pandemia del COVID-19.

Hasta comienzos del mes de septiembre, Estévez se encontraba destacado en el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) San Rafael del Moján, en el municipio Mara (Zulia); tras quejarse lo enviaron a Caracas, primero a El Paraíso, una urbanización ubicada al oeste de la ciudad, pero luego, para amedrentarlo más, lo mandaron a un ambulatorio en la Cota 905, una de las barriadas más peligrosas de la capital venezolana, donde entre agosto y septiembre se han reportado al menos dos enfrentamientos entre presuntos delincuentes y funcionarios policiales. 

El médico aseguró a ADN CUBA que “los continuos atropellos” y el no valorar su trabajo hicieron que a finales de septiembre decidiera escapar. Actualmente, se encuentra a buen resguardo con su pareja y, aunque es perseguido por funcionarios del gobierno cubano, asegura que seguirá evadiéndolos hasta que logre estar en un país donde pueda mostrar las pruebas que demuestran la corrupción que, según él, invade la misión médica en Venezuela.  

¿Desde cuándo se encuentra en Venezuela formando parte de la misión médica?

Yo me gradué en la Facultad de Ciencias Médicas Faustino Pérez Hernández en el año 2011. Luego de graduarme, salí de inmediato a mi primera misión internacionalista en Venezuela, en el estado Anzoátegui. Después de esa misión regresé a cuba y volví nuevamente a una segunda y me ubicaron en el estado Miranda, donde aproveché de hacer mi especialidad en la Universidad Bolivariana; y luego pasé al Distrito Capital, en el 23 de Enero. 

Después me fui a Brasil, también por una misión médica, y una vez concluida regresé nuevamente a Venezuela y fui ubicado en el estado Zulia, específicamente, en el pueblo San Rafael del Moján, a una hora de la frontera con Colombia, donde trabajé por un período de 11 meses. 

¿Por qué tomó la decisión de desertar?

Cuando llegó el 10 de septiembre de este año deciden trasladarme al Distrito Capital, donde pasé varios días en Ciudad Caribia comiendo arroz y sopa blanca, sin proteína, hasta que el 21 nos trasladaron a El Paraíso, y luego, para callarme, me llevaron el 26 de septiembre a la Cota 906, donde yo como médico intensivista no puedo trabajar porque tengo lejos a dos instituciones hospitalarias. Entonces, tras no soportar más las incongruencias y maltratos de los jefes de la misión, decidí desertar. El detonante fue acumular durante tantos años malos tratos y no estar de acuerdo con la forma de operar que tienen los superiores.

Eso sí, antes de tomar la decisión quise irme por los canales regulares y me entrevisté con los superiores, y les dije lo que yo sentía. Sin embargo, su respuesta fue tomar represalias: me mandaron a un lugar complicado e inseguro y me quisieron intimidar. 

Tras quejarme, quisieron que les firmara un acta de conformidad y yo no estuve de acuerdo; por ello, tuve un intercambio de palabras con el doctor Misael Aria, jefe de asistencia médica de la misión, donde le dije que a los profesionales no se les apuñala por la espalda, y que él no tiene las credenciales para estar en el puesto que tiene. 

¿Cuál es la situación de los médicos cubanos en Venezuela?

En el Zulia los médicos están comiendo arroz blanco solamente, incluso los que están hospitalizados con COVID-19. En la misma situación están los médicos en el Distrito Capital. Eso no puede ser, y más cuando están los jefes comiendo bien, comiendo como les da la gana, andando en carro para arriba y para abajo con dos o tres mujeres; y con su buen apartamento en Fuerte Tiuna (base militar ubicada en la salida de Caracas). 

¿Es cierto que un jefe de la misión médica cubana en Venezuela acosó a su pareja?

Sí. Un coordinador del Centro Diagnóstico Integral Amelia Blanco, ubicado en la avenida Andrés Bello de La Candelaria, quien todavía está allí trabajando acosó a mi pareja. Él es una persona que tiene cero preparación cultural, política, y para tomar decisiones. Su trabajo diario es acosar mujeres. 

Y esto no es algo nuevo, todos los médicos que han salido a la misión saben que los jefes desde hace tiempo acosan a nuestras compañeras. Mientras nosotros acababamos de llegar al aeropuerto ya llegaba un jefe a escoger las muchachitas más bonitas y las de mejor cuerpo, y se las llevaban a la Dirección del Estado o al CDI que tuvieran cerca. Esto no es nada nuevo, pero hay que denunciarlo, hay que decirlo. 

Esto es lo más inocuo que uno puede denunciar, lo más grave lo diré una vez me sienta seguro, cuando no peligre mi vida, y de esa forma yo pueda hacer las denuncias con testimonios y pruebas físicas. 


Si es tal el maltrato, ¿por qué los médicos cubanos siguen callando?

Hay que entender al personal médico. Muchos de ellos deciden callar porque están defendiendo una tarjeta del 30% en Cuba, están defendiendo su dinero. Otros prefieren callar porque tienen su familia en Cuba y temen lo que les puedan hacer. Otros callan porque una vez que lleguen a Cuba y digan algo saben que van a tomar represalias en contra de ellos. Aquí en las misiones médicas también algunos callan porque si hablan saben que lo que les hacen es algo que no todos pueden aguantar, pues hay que estar preparados física y mentalmente para la intimidación que luego se viene por parte de los jefes, que es más un modus operandi que otra cosa.

¿De qué se trata ese modus operandi?

El primer paso es pasarte por la comisión de psiquiatría, te toman como un loco. Y dependiendo de lo que diga el médico que se ha rebelado el diagnóstico puede ir entre riesgo de conducta suicida o lo que el psiquiatra le dé la gana de poner ahí. Entonces cuando usted llega a Cuba ¿quién le puede hacer caso?. Otro de los mecanismos que usan es decirte que tuviste contacto con la oposición para tratarte de traidor, apátrida, y contrarrevolucionario. Y cuando ellos ven que eso no es factible, entonces te practican la tercera que es pasarte por la comisión disciplinaria, a través de la resolución n° 168 para cooperantes en el extranjero, y te aplican la revocación de misión. 

¿Cómo están las medidas de bioseguridad de parte del gobierno de Nicolás Maduro hacia los médicos cubanos?

Las medidas de bioseguridad están bien escasas, no hay. Te mandan a lavar los trajes descartables, algo que por la Organización Mundial de la Salud está prohibido, porque si no el traje no se llamara descartable, sería reusable. 

Ellos aplicaron una resolución sobre las medidas de seguridad entonces eso es una ironía mandarte a lavar un traje cuando usted tuvo que evaluarse en un examen práctico y escrito para entrar a zonas rojas. Yo no tengo culpa que Maduro no resuelva los implementos de seguridad para Venezuela, que la misión médica no tenga trajes de bioseguridad, pues yo soy el que estoy arriesgando mi vida, y aún así los médicos cubanos arriesgamos nuestra vida por el pueblo venezolano. 

¿Cuál es el salario de un médico cubano en Venezuela?

Actualmente es de 1 millón 200 mil bolívares, equivalente a tres dólares americanos, y a veces nos llega uno que otro bono a través del carnet de la patria. 

¿Qué llamado le hace a los médicos que siguen formando parte de la misión médica, pese a los atropellos que denuncia?

Mi llamado es a que no aguanten más, que hablen, que denuncien, que se defiendan, y no estoy hablando de la parte médica porque nosotros entregamos todo lo que tenemos para atender al pueblo venezolano, yo hablo de la parte humana, pues no hay razón para continuar siendo sometidos a maltratos y abusos. 


 

 

Relacionados