Condenados por descarrilamiento denuncian “fuertes presiones” para admitir culpabilidad

Varios condenados a largas penas en prisión por el descarrilamiento del tren Mariel-Habana-Cárdenas, denuncian que recibieron “fuertes presiones” del régimen para que confesaran una culpabilidad falsa
Tren descarrilado en Cuba. Foto: Cubadebate
 

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Varios condenados a largas penas en prisión por el descarrilamiento del tren Mariel-Habana-Cárdenas, ocurrido el 25 de mayo del 2019, denuncian que recibieron “fuertes presiones” del régimen para que confesaran una culpabilidad falsa.

Cuando el tren se salió de las vías, la prensa estatal lo reportó como un accidente, pero en diciembre del 2020 reflotaron el tema diciendo que fue un “sabotaje”, e intentaron vincular el supuesto acto de “terrorismo” con la efervescencia social en torno al Movimiento San Isidro y el grupo 27N.

Las sentencias fueron implacables: 24 años para Joaquín Camejo Corrales; 20 para Miguel A. Batista Rodríguez; 18 años para Raidel Sánchez Mayedo, y 17 a Lázaro Yerson Ramos Salín, por “sabotaje”. Yoandris Ortiz Meriño fue condenado a tres años encarcelado por “otros actos contra la seguridad del Estado”.

Sin embargo, el independiente Diario de Cuba (DDC) obtuvo declaraciones de algunos de los condenados y sus familiares, quienes se retractan de las confesiones y alegan amenazas por parte de las autoridades.

En Villa Marista, unidad de la policía política, “siempre les dije la verdad, que no tenía nada que ver con el descarrilamiento del tren”, declaró Raidel Sánchez Mayedo al medio citado.

Pero al verlo “firme en mi posición, comenzaron los chantajes”. Según Sánchez Mayedo, le dijeron que él se “dedicaba a matar vacas” en su empleo de camionero en la Empresa Nacional de Ganado Menor.

“Me enseñaron una foto de mi mujer vestida de presa y me decían que ella me encubría, y que por eso ella podía ser encarcelada. (…) que el satélite me ubicaba en el lugar de los hechos, y hasta me dijeron que los inspectores iban a acabar con la cafetería que tenía mi hermana. Eran todo tipo de presiones de manera constante para que me declarara culpable”.

El condenado aseguró a Diario de Cuba que “fueron muchas horas y días de interrogatorios que terminaron por arrancarme una confesión de culpabilidad en un vídeo (…). Si me declaré culpable —aun siendo inocente— fue para proteger y salvar a mi familia”.

Miguel Ángel Rodríguez también alega que a él lo “presionaron todo el tiempo”, buscando obtener una confesión.

Los investigadores “nos decían que habían recibido orientaciones muy precisas de que los culpables de haber zafado la línea debían aparecer. Después de muchos interrogatorios en Villa Marista y amenazas, me declaré culpable, pero yo no hice nada”, afirmó.

DDC también entrevistó a la pareja de Sánchez Mayedo, quien aseguró que “jamás en su casa se recibió dinero alguno” enviado por Luis Mario Vela Reyes, el presunto financista de la operación desde Estados Unidos.

“En el registro de mi casa las autoridades no encontraron dinero ni nada que pudiera incriminar a mi esposo, porque no había nada”.

La sentencia del caso, a la que tuvo acceso DDC, registró que la mayoría de los abogados defensores se mostró en desacuerdo con las altas condenas solicitadas por la Fiscalía. Incluso, el representante legal de Joaquín Camejo Corrales solicitó la absolución del condenado a 24 años.

Esta persona dijo en el juicio que “las manifestaciones que aparecen como suyas en el proceso instructivo las brindó bajo la presión de los oficiales del Ministerio del Interior”. Camejo Corrales declaró que, en realidad, el día del descarrilamiento “se encontraba en una cafetería cerca de su casa a la hora que se dice ocurrieron los hechos, y que nadie le propuso nada con respecto a eso”.

 

¿Qué sucedió en el tren Mariel-Habana-Cárdenas?

El tren de carga se descarriló en la ruta Mariel-Habana-Cárdenas en mayo del 2019. Según el reporte que entonces divulgaron Cubadebate y otros medios oficiales, sucedió “entre los puentes del municipio La Lisa y la Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE), cuando transportaba 15 planchas portacontenedores con destino al municipio Cárdenas, en la provincia de Matanzas”, añade la publicación.

“Al bajar al lugar vimos lo que había sucedido e inmediatamente fuimos a auxiliar a la tripulación”, contó de uno vecino del lugar a la prensa.

Eduardo Hernández Becerra, director general de la Unión de Ferrocarriles de Cuba, declaró en ese momento que la tripulación del tren estaba en perfecto estado de salud.

Se reportaron, sin embargo, daños materiales: “cinco planchas fueron afectadas totalmente y dos de forma parcial”. Hernández Becerra dijo que se afectaron más de 250 metros de vías.