Denuncian ante Comisión Interamericana de Derechos Humanos situación de las mujeres en Cuba
Representantes de la Red Defensora de los Asuntos de la Mujer (Redamu) dialogaron con el relator de Cuba y comisionado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sobre la situación de los derechos de la mujer en la isla, agravada durante la pandemia de coronavirus
Mujeres frente a una bandera cubana pintada en una pared de una calle habanera. Foto: Yander Zamora/ EFE.
 

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En el marco del 176 Período de Sesiones Virtuales de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), representantes de la Red Defensora de los Asuntos de la Mujer (Redamu) dialogaron con el relator de Cuba y comisionado de la CIDH, Stuardo Ralón, sobre la situación de los derechos de la mujer en la isla, agravada durante la pandemia de coronavirus.

De acuerdo a un comunicado, en el encuentro online, las integrantes de Redamu, Sara Cuba y Kirenia Flores, abordaron ante el comisionado de la CIDH el tema de los derechos de la mujer en Cuba, las situaciones de violencia de género a las que están expuestas durante la pandemia de la COVID-19, y la violencia institucional y política de la que son víctimas las defensoras de derechos humanos.

“Durante la pandemia continúan registrándose en la Isla casos de violencia doméstica, política, institucional y feminicidios”, refirieron según un reporte publicado por Cubanet.  Las activistas por la equidad de género añadieron además, que “estos casos solo se conocen por la labor que realizan los periodistas independientes cubanos y defensores de derechos humanos, a quienes el régimen también reprime y hostiga”.

“Las representantes de Redamu expresaron que muchas mujeres cubanas deben convivir con sus agresores, debido a que no existen órdenes de alejamiento efectivas, ni casas de acogida para mujeres víctimas de violencia de género”, se declara en el comunicado.

El comisionado de la CIDH lamentó que esta situación no solo sea propia del contexto de la pandemia, sino que constituya una falla estructural en cuanto a materia de género en la Isla, “donde hay una actitud de represión y ausencia de políticas públicas claras; y donde temas claves como una denuncia de violencia doméstica no tienen un canal específico y tampoco una solución”, reflejó Cubanet.

Sara Cuba insistió también sobre los feminicidios en el país, denunció que en la Isla “el asesinato de mujeres por razones de género no es contemplado como un delito en el Código Penal”, y que “existe un desinterés por parte del régimen cubano de promover y proteger los derechos de la mujer”.

“El régimen cubano ha desestimado la solicitud de una ley propuesta por la sociedad civil que protege a las mujeres frente a hechos de violencia cometidos principalmente por la Policía, la Seguridad del Estado (SE), instituciones públicas, parejas de mujeres víctimas de violencia de tipo institucional, política, doméstica, obstétrica, física y sexual”.

En tanto, Kirenia Flores, entretanto, señaló que el gobierno de La Habana, a través de sus instituciones como la Federación de la Mujer Cubana (FMC) y Casas de Orientación a la Mujer y la Familia, promueve estereotipos de género: “en Cuba, el régimen refuerza a través de sus instituciones que el ámbito de acción de las mujeres es el hogar y no tiene en cuenta en sus actividades a quienes disienten de las ideas del Estado socialista cubano”.

La desmitificación de la agresión en las relaciones de pareja como asunto privado y la atención, a partir de un programa especializado a todas las personas involucradas en la recepción o generación de violencia en la pareja y en la familia, contribuirían sobre manera a paliar los nefastos efectos que producen en sus víctimas y en la sociedad.

“Se trata además de elaborar proyectos coherentes de atención a  este  problema social que impliquen a  todas  las instituciones  sociales que inciden en el proceso  de socialización del individuo y contribuya a enriquecer el mundo espiritual de las mujeres como vía para el logro de una nueva identidad”, señala en una de sus estudios la investigadora Clotilde Proveyer.