Cúpula del régimen rinde homenaje póstumo a López-Calleja

La cobertura de la muerte de López-Calleja y los calificativos que exaltan su “trayectoria revolucionaria” contrastan con lo poco conocido que era para muchos cubanos
 

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La cúpula del régimen castrista rindió homenaje póstumo este sábado al fallecido general de División y presidente ejecutivo del conglomerado empresarial y militar GAESA, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja.

Reportes de la prensa oficialista cubana detallan que la ceremonia de homenaje tuvo lugar en la sala Granma del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar) y en ella se encontraban presentes el dictador Raúl Castro, familiares del fallecido y “sus compañeros” del Buró Político y del Comité Central del Partido Comunista, órganos a los que pertenecía.

También el presidente designado del régimen, Miguel Díaz-Canel, y dirigentes históricos como Ramiro Valdés y José Ramón Machado Ventura.

La cobertura del homenaje póstumo a López-Calleja y los calificativos empleados por la propaganda castrista para referirse a su “trayectoria revolucionaria” contrastan con la escasa atención dada a otros fallecimientos de generales y dirigentes más reconocidos por el pueblo.

Según la nota publicada en los medios oficialistas y leída en la emisión estelar del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, López-Calleja “puso su vida al servicio de la patria y la revolución” con mucha “entrega” y supo “honrar cada una de las tareas asumidas con fidelidad y responsabilidad”.

Tuvo un homenaje póstumo “sin estridencias ni protocolos innecesarios”, “tal cual fue en vida”, y en los asistentes a la ceremonia estaba “el homenaje y el respeto de un país”.

López-Calleja murió el 1 de julio debido a un paro cardiorrespiratorio, según informó el régimen.

En el momento de su muerte, a sus 62 años, el poderoso militar castrista, exyerno del dictador Raúl Castro, era miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

El fallecido era calificado como uno de los hombres más poderosos de Cuba y estaba sancionado por el gobierno de los Estados Unidos. Conducía el conglomerado GAESA, la empresa militar del castrismo que se estima controla más del 70 por ciento de la economía de la isla.

Como presidente ejecutivo de GAESA, López-Calleja controlaba cerca de 60 compañías y sus ramificaciones, y entre el 50 y el 80 por ciento de la recaudación empresarial en Cuba. 

El consorcio militar posee redes de restaurantes, flotas de vehículos, empresas de componentes electrónicos, importaciones y exportaciones, proveedores, cadenas hoteleras e inmobiliarias.