Cuentapropistas cubanos solicitan choferes de motos eléctrica para hacer entregas a domicilio
El confinamiento en Cuba ha propiciado la demanda de choferes de motos eléctricas para entregas a domicilio
Cubanos viajan en una motocicleta por las calles de La Habana. Foto: ADN Cuba
 

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Luego del paro de la transportación pública por la covid-19 y ante la inestable oferta de combustible, los medios de transporte alternativos adquieren mayor protagonismo en Cuba, sobre todo en la capital, según un reporte de la agencia IPS Noticias.

Quienes poseen motos eléctricas hoy son los que más circulan, no solo para sus actividades diarias sino que han encontrado un nuevo emprendimiento: la mensajería, aprovechando que las familias se encuentran confinadas para prevenir los contagios.

“Tener este medio de transporte me ha resuelto la vida en estas circunstancias”, comentó a la Redacción IPS Cuba, Yainiris Díaz.

“Lamentablemente soy la principal proveedora de mi hogar, donde convivo con mis padres mayores y mi hija pequeña. No tengo tiempo para dedicarme a otros encargos más allá de los propios, pero si pudiera aplicaba para mensajería. Es una forma de ayudarse entre sí y generar ingresos para no gastar los ahorros”, compartió.

IPS dijo que si bien antes de la pandemia la mayoría de los negocios gastronómicos contaban con servicio a domicilio, a raíz del nuevo coronavirus y las peticiones de comida elaborada, debieron ampliar su equipo de mensajería.

Por su parte, otras iniciativas del sector privado que no figuran entre los sectores primordiales de le economía, replantean sus conceptos para evitar la clausura. Entonces optan por lanzar convocatorias para la alternativa de entrega en las manos y sostener sus emprendimientos el mayor tiempo posible.

 

 

No solo los restaurantes y cafeterías demandan choferes con sus propios medios eléctricos. También lo hacen distribuidores del Paquete Semanal (un terabit de información digital, sobre todo de entretenimiento), tiendas de ropa, espacios de artesanía y plantas ornamentales, sitios de venta de maquillaje, entre otros.

A la par de los post que piden choferes responsables, surgen otras formas de negocio vinculadas con esta labor. No han tardado quienes ven en este mercado el pie para un nuevo emprendimiento y comienzan a crear las agencias de mensajerías, con el fin de optimizar las rutas de reparto y procurar las alianzas entre iniciativas no estatales.

“Nunca me había planteado ser mensajero, pero en estos momentos tengo poco trabajo y necesito generar ingresos para los gastos familiares”, comentó Ignacio Rodríguez, quien labora en una institución estatal que pidió no mencionar.

Rodríguez realiza diariamente rutas cercanas a su domicilio, por donde mismo busca insumos para el hogar.

“Intento aprovechar las salidas que hago y así sacar provecho del tiempo y la carga de la moto. Tomando las medidas de higienización esta es una buena salida para los propietarios de ciclomotores, para los dueños de negocios que no pierden sus ventas, y para los consumidores que reciben sus pedidos en las puertas de la casa por un precio medio”, dijo a la agencia de noticias.

El pago a los mensajeros suele estar incluido en el costo total, y oscila entre el equivalente a dos y cinco dólares, aproximadamente, por trayectos dentro de la ciudad.