Cubanos cocinan con leña gracias a Fidel y su "revolución energética"

Desde sus inicios hubo sospechas de que la revolución energética sería un fracaso, ahora cuando muchos han tenido que volver a cocinar con leña, no queda duda de eso
Cubanos cocinan con leña gracias a Fidel y su "revolución energética"
 

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De tiempo en tiempo se puede ver o escuchar a algún dirigente del régimen decir que hay que buscar cómo resolver este o aquel problema, como un disco rayado que se repite desde 1959, pero los problemas siguen ahí, a la orden del día, aunque a veces cambian de forma, solo para hacer creer que es son nuevos.

Desde el municipio holguinero de Mayarí, escribieron a la redacción del oficialista periódico Juventud Rebelde, Rodolfo Bent Williams, María del Carmen Quinta Fuente, Elsy Surit Lambert, Norma Fondín González, Fernando Guevara Laurerio y Reynaldo Guerra Fajardo, para exigir respuesta ante la difícil situación por la que están atravesando.

Según explican todos son jubilados, y antes de la "revolución energética" eran clientes del servicio de gas licuado, pero como parte de esta, a mediados de los años 2000 les vendieron una cocina eléctrica y les retiraron los balones de gas, dejándoles la electricidad como única opción para cocinar, además de un balón de gas de 10 kg como reserva, que solo pueden reponer dos veces al año, y que deben usar en caso de interrupción de la corriente eléctrica.

Demandan una solución a este problema, pues luego de más de 10 años de la revolución energética las cocinas eléctricas no funcionan, y las piezas de repuesto para estas están en falta hace bastante tiempo. Además han planteado otras opciones, como las cocinas de inducción que en un momento el régimen comenzó a vender, pero nada.

Señalan que debido al contrato que tienen tampoco pueden adquirir balitas de gas extra, como sí ocurre en otros casos, a los que se les han entregado contratos para el gas licuado.

Con la incertidumbre de tener que cocinar con leña o recurrir a las hornillas eléctricas rústicas y muy gastadoras para el bolsillo familiar, contactaron con Cupet en Antilla, que es la entidad encargada de atender a ese municipio.

"El funcionario que nos atendió se desentendió y dijo que era un problema del municipio de Mayarí completo, no solo nuestro. No ofreció ninguna solución y ni siquiera preguntó los datos de los responsables de la queja. Al decírsele que la información se haría llegar a la prensa en forma de queja, no quiso dar sus datos personales y buscó terminar la llamada".

La situación por la que atraviesan estos cubanos es la misma que comparten muchos en otros territorios del país donde la revolución energética, ideada e impulsada por Fidel Castro, estableció la electricidad como energía para cocinar; y al menos merecen una respuesta a la altura de su problema, no una evasiva burda y carente del más elemental respeto que merecen, al menos, como clientes.