Cuba vuelve a rebasar el millar de casos de COVID y registra otros 10 decesos

A un día del inicio de la vacunación masiva en siete municipios habaneros con dos candidatos vacunales, la isla volvió a reportar más de un millar de nuevos positivos. Cerca del 64 por ciento de los diagnósticos correspondieron a la capital
Este lunes inicia la vacunación masiva en siete municipios de La Habana
 

Reproduce este artículo

Las autoridades sanitarias de Cuba reportaron este domingo el diagnóstico de 1 069 nuevos casos de COVID-19 y el fallecimiento de otras 10 personas como consecuencia de la enfermedad, que se ha cobrado la vida hasta el momento de 732 cubanos.

Con los nuevos positivos, el total acumulado de casos desde el inicio de la pandemia en Cuba, en marzo de 2020, asciende a 115 981. De acuerdo con lo informado por el director nacional de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap), Francisco Durán, los fallecidos registrados en la jornada, la mayoría de la tercera edad y ocho de ellos de La Habana, presentaban antecedentes patológicos que elevan las probabilidades de desarrollar cuadros de gravedad ante el contagio, como hipertensión, diabetes, asma y obesidad.

Sin embargo, el galeno apuntó que se está viendo una tendencia al incremento del desarrollo de cuadros de gravedad y la mortalidad de pacientes con edades menos avanzadas y comorbilidades no tan desarrolladas, lo que confirma la necesidad de extremar precauciones y seguir las medidas de protección orientadas. 

En su habitual conferencia matutina, Durán precisó que, de los nuevos positivos, 1007 fueron contactos de casos confirmados con anterioridad, 34 tuvieron su fuente de infección en el extranjero (casos importados) y en 28 no se había podido precisar la fuente de infección hasta el momento del cierre de la información oficial.

Ésta detalla además que, de 5 830 casos confirmados y activos, 127 pacientes permanecen en cuidados intensivos, de los cuales 51 son reportados en estado crítico y 76 como graves.

La mayoría de los nuevos casos correspondieron a las provincias La Habana (680), Santiago de Cuba (75) y Camagüey (41). La capital ha sido el territorio de mayor complejidad epidemiológica por sus características sociodemográficas, mientras que el resto de los territorios han experimentado altibajos durante el tercer rebrote, iniciado en noviembre, luego de que el régimen reabriese sus aeropuertos internacionales.

El doctor Durán detalló en su conferencia que 23 359 personas están ingresadas. Además de las que son casos confirmados y activos, 3 260 son sospechosas de un eventual contagio.

Asimismo, 121 de los nuevos positivos diagnosticados están en edades pediátricas (menos de 18 años). Las cifras establecen que en la isla hay 824 menores que son casos activos de COVID-19 y que el 12,9 por ciento de todos los casos acumulados desde marzo de 2020 son pacientes de menos de 18 años.

Vacunación masiva en La Habana

Las autoridades sanitarias de Cuba aprobaron el inicio este lunes de un programa de vacunación masiva con dos de los candidatos vacunales cubanos contra la COVID-19, que aún se encuentran en la Fase III de ensayos clínicos y carecen de las certificaciones correspondientes para su uso de emergencia, así como de información científica sobre sus efectos y grado de eficacia.

El programa busca contener el actual rebrote de la epidemia en Cuba poniendo el foco en la prevención, aunque sin descuidar las medidas de enfrentamiento y protección, explicó el ministro de Salud Pública de la isla, José Ángel Portal Miranda.

La intervención masiva en grupos y territorios de riesgo contempla vacunar a partir del venidero lunes a cerca de 700 000 habaneros mayores de 19 años y residentes en los siete municipios más afectados de La Habana.

El cronograma presentado por Portal Miranda en la Mesa Redonda del viernes recoge que de junio a agosto se completará la aplicación de los aún candidatos vacunales Abdala y Soberana 02 en toda la población de la capital, es decir, en cerca de un millón de personas más que las contempladas en la anunciada intervención masiva, de la que se exceptúan los menores de edad.

De acuerdo con las autoridades asistentes a la Mesa Redonda, la inoculación será voluntaria en todos los casos. 

Iniciar la intervención masiva la próxima semana permitirá que el 22 por ciento de la población cubana esté vacunado para junio o julio, meses en los que el Cecmed, la agencia reguladora, debe extender su autorización para uso emergencia y, consecuentemente, su aplicación en el resto de la población de la isla.

Según los pronósticos oficiales, para agosto Cuba tendría al 70 por ciento de su población inmunizada a la COVID-19.

Sobre la intervención masiva en La Habana, Durán comentó el sábado que va a permitir una mayor cobertura de toda la población. Sin embargo, independientemente de que se administren las vacunas, vamos a tener un tiempo en que las medidas de protección y de aislamiento van a jugar un papel importante para la consolidación de la reducción de la mortalidad y los contagios, apuntó.