Critican imagen falocéntrica con que el régimen defiende su vacuna "Soberana"
La imagen, que intenta bromear con una comparación de la vacuna con el pene de Fidel Castro, es machista y violenta desde todos los puntos de vista, opina la periodista Mónica Baró sobre el gesto falocéntrico del régimen totalitario cubano, que ha despertado indignación en medio de la pandemia.
Cuba no es, ni tiene que ser, un país viril
 

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Baró halló la imagen en el muro de un colega y luego entró al sitio Cubahora.cu y la encontró en una sección llamada Politrazos.

"La vacuna se la pondrán -no se la meterán- niñas y niños, mujeres y hombres homosexuales, personas asexuales, ancianas y ancianos, hombres heterosexuales. Todo tipo de personas", señaló.

Pero, destacó, "incluso si la vacuna fuera solo para población femenina heterosexual o bisexual, o para la masculina homosexual, la imagen seguiría siendo machista y violenta; pues se estaría sugiriendo que la vacuna es una penetración obligatoria de Fidel Castro". 

Por su parte, la académica cubana Mabel Cuesta encontró, irónicamente, que "como es de todos sabido, seguimos siendo el FALO de América Latina"...

"¡Gracias, Fifo! Qué cómico sigues siendo. Nada de respetón para ti, asere", satirizó.

El holguinero Ghabriel Pérez de Holguín escribió en el post de Mabel Cuesta: "Rostro tan siniestro para propagandas supuestamente curativas. Después de esa vacuna se necesita una desintoxicación"...

"A mí me hubiera gustado tanto que esa vacuna se llamará Rosa Elena (por la fallecida ministra de ciencias) Enriqueta Faber, o algún otro nombre que pusiera en su merecido sitio un nombre de mujer cubana dedicada a la ciencia y a la humanidad, pero me parece que mi pensamiento no era muy popular"..., le comentó un usuario en la publicación de Baró.

Hasta para quienes son seguidores de Fidel -continuó la periodista y comunicadora popular-, esta imagen debería ser insultante.

"Es insultante también para la comunidad científica cubana, que con mucho esmero y profesionalismo ha trabajado para enfrentar la pandemia y lograr una vacuna desde que supimos del primer caso en el país. Cubahora es un medio estatal, supuestamente público".

"No entiendo cómo esta imagen responde a los intereses de la sociedad", remató.

Para ella, la vacuna no es resultado de la supuesta virilidad de Cuba, ni tampoco la soberanía es un resultado de esa "supuesta virilidad". "Cuba no es, ni tiene que ser, un país viril", analizó e hizo notar que "Cuba también es mujer, es queer, es gay, es niña, es vieja, es frágil. Cuba tiene que ser humana".

Por tanto, la periodista considera que "la vacuna debería ser expresión de humanidad, y la soberanía, de respeto a los derechos civiles y políticos de sus ciudadanos. Además, ser hombre no es ser viril y, ciertamente, no es definirse mediante un pene erecto. No entiendo, con todo lo que se revisan las publicaciones en los medios estatales, cómo nadie se dio cuenta del mensaje tan ofensivo que esta imagen podía transmitir. Es simplemente penoso".