Ex auxiliar de policía cubano vive en la pobreza: "Lo que pido es no mojarme"

La casa donde reside Matos desde hace 16 años está inhabitable. El techo es improvisado con unas tablas de madera, por donde entra constantemente el agua
La casa donde reside Matos desde hace 16 años está inhabitable. El techo es improvisado con unas tablas de madera, por donde entra el agua constantemente
 

Reproduce este artículo

Melquiades Matos, conocido como 'Blanco', es un combatiente y ex auxiliar de la policía que vive en pésimas condiciones en el municipio Maisí, provincia Guantánamo, según pudo comprobar un equipo de ADN Cuba.

Matos, de 79 años, se alistó como combatiente desde 1959, con el triunfo de la llamada Revolución.

En los años 60 participó en la captura de los 'alzados' -personas contrarias al nuevo régimen- e incluso vio morir a dos de ellos. "¿Qué tú vas a hacer?", dijo, en referencia a haber presenciado esas muertes. 

Como se observa en el video, la casa donde reside Matos desde hace 16 años está inhabitable. El techo es improvisado con unas tablas de madera, por donde entra el agua constantemente.

"La casa está desbaratada. Me alimento como puedo", declaró.

El anciano recibe solamente una jubilación, luego de trabajar como auxiliar de la policía. Además, debe pagar 10 pesos cubanos anuales como miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC).

"Otros que no hicieron nada están viviendo y tienen sus buenas casas y yo, que luché, estoy en el aire. Lo que pido es no mojarme, tener un colchoncito en que dormir. No quiero riquezas, ni carros, ni aviones, yo lo que quiero es vivir tranquilo", añadió Matos.

ADN Cuba lleva años documentando la pobreza en que viven los veteranos cubanos.

En mayo de 2021 se reportó el caso del veterano de guerra Gerardo Terán, quien vive en la comunidad Puente de Miel en Baracoa con su esposa, Dámaris Silot, que padece varias enfermedades sin recibir ninguna ayuda de las autoridades del régimen.

En 1987, Terán fue a Angola como soldado. Hoy recuerda que, a su regreso, fue tratado como combatiente, pero con el paso del tiempo fue olvidado, a pesar ser miembro de la dirección municipal de la ACRC.

El cubano contó que ni ropa de cama tiene en su vivienda; porque el único ingreso familiar es su salario como conductor de un bicitaxi.

Según datos oficialistas, el gobierno cubano envió entre 1975 y 1991 a miles de jóvenes de 18 años a combatir en Angola. Quienes lograron regresar vivos a Cuba cargaron desde entonces con las secuelas de una guerra que no les pertenecía y han vivido la indiferencia del castrismo.