Artistas exigen a LASA que denuncie violaciones de derechos humanos en Cuba

Un grupo de artistas e intelectuales latinoamericanos pidieron a la Asociación de Estudios Latinoamericanos que tome partido por aquellos que sufren violaciones a los derechos humanos en la isla.
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Un grupo de artistas e intelectuales latinoamericanos enviaron este 11 de mayo una petición a la Latin America Studies Association (LASA) para que se pronuncie por las violaciones a los derechos humanos en Cuba.

“Somos testigos del acoso persistente y la creciente violencia por parte del gobierno cubano contra artistas, intelectuales y manifestantes”, aseguran los firmantes en la petición, que divulgó el artista Julio Llópiz-Casal.

“Vemos con horror casos de arrestos domiciliarios de facto, secuestros e intimidación constante, aislamiento, tortura psicológica, amenaza y violencia física para impedir la libertad de palabra, de pensamiento y de creación”, agregan.  

La carta también asegura que el compromiso con Cuba de quienes firman esta iniciativa no es ideológico, “sino intelectual y moral”, y agrega que LASA representa a los artistas e intelectuales latinoamericanos, por lo que debería pronunciarse.

Entre los reprimidos a los que hace alusión, la carta menciona a los artistas Tania Bruguera y Luis Manuel Otero Alcántara, y el activista Luis Robles Elizástegui, injustamente encarcelado por protestar amparado en las leyes cubanas.

Bruguera es una de las artistas cubanas más reconocidas a nivel mundial y de posiciones abiertamente contestatarias. Constantemente sufre el acoso y la represión del régimen cubano.

Por su parte, Otero, coordinador del Movimiento San Isidro, permanece enclaustrado contra su voluntad en el hospital Calixto García, luego de protagonizar una huelga de hambre y sed para exigir el fin del cerco policial contra su casa y protestar por la incautación de sus obras.

Desde finales del año pasado, el campo intelectual cubano volvió a activar su protagonismo cívico al plantarse frente al Ministerio de Cultura, una protesta sin precedentes en la historia de Cuba reciente.

Los artistas fueron acallados con evasivas y reprimidos dos meses después, cuando volvieron al lugar para exigir a las autoridades que cumplieran sus promesas.