Alejandro Arias García: "El objetivo del gobierno es retardar el estallido social"
Alejandro Arias García, habanero de 49 años y padre de dos niños, ha entregado parte de su vida a la causa pro democrática
Alejandro Arias García: "El objetivo del gobierno es retardar el estallido social"
 

Reproduce este artículo

 

Sería injusta una historia disidente cubana sin mencionar a sus héroes anónimos, muchas veces la polea de transmisión en los proyectos.

Uno de ellos, Alejandro Arias García, habanero de 49 años y padre de dos niños, ha entregado parte de su vida a la causa pro democrática. ADN Cuba lo incorpora hoy a su serie de entrevistas.

¿Cómo llegas a la Sociedad Civil Independiente? 

“Siempre tuve inclinaciones artísticas. Eso me impulsó desde joven a una constante inquietud. Comencé a encontrar brechas en lo que decía la propaganda comunista y lo que veía en la realidad”.

“Cursé hasta el tercer año Pintura y Dibujo en la academia San Alejandro, fui separado porque la conceptualización estética de mi obra no era afín a ese centro cultural. Me gradué en Hotelería y Turismo, pero nunca he podido ejercer debido a mi militancia en la oposición”.

“En el 2012 conocí en la iglesia evangélica del Vedado a la fundadora de la Red de Bibliotecas Cívicas Omayda Padrón Azcuy, quien me imbuyó en su proyecto. Fundé en mi vivienda en Centro Habana la biblioteca Hermanos Arcos Bergnes, me apasioné con esa forma de trabajo comunitario en los barrios marginales. Cuando Omayda emigró a los Estados Unidos, tuve la responsabilidad de continuar su trabajo como coordinador nacional”.

Por tu activismo en defensa de los Derechos Humanos has sido reprimido, incluso en tu cuadra por vecinos. ¿Pudieras hablar del hostigamiento?

“Envenenar las relaciones en el vecindario y descalificarnos es parte del trabajo de la Seguridad del Estado. No lo ves, no tienen rostro. Mientras viví en Centro Habana no dejé de trabajar un día en mi biblioteca, a pesar del acoso. Mi casa estaba en vigilancia permanente. El hostigamiento de los vecinos se convirtió en un infierno. Recibí daños a mi propiedad, filtraciones de heces fecales, invasión de domicilio con perros agresivos. Tuve que vivir encerrado con mi familia. Me llevaron a juicios por litigio de vivienda. Me cortaron el agua. Al final tuve que mudarme de domicilio”.

“Mi estreno en la nueva morada de Línea y G, es inolvidable. Necesitaba mantener a mi familia y salí a buscar trabajo lejos de mi zona de residencia. Contacté una plaza en la marina Hemingway, cuando llegué me esperaba un trabajador de la Seguridad que me propinó una golpiza donde perdí el conocimiento.  Aunque levanté una denuncia jamás me citaron a juicio. Continué con mis actividades de opositor, sobreviviendo al asedio y la represión hasta estos días”.

Hace poco entablaste una demanda al partido y al gobierno municipal por las condiciones del edificio donde resides con tu familia ¿Te respondieron? ¿Acometieron alguna reparación en el inmueble?

“El edificio donde vivo fue construido en 1920 y es el único en peligro de derrumbe de esa céntrica zona del Vedado. En mi activismo comunitario por mejorar las condiciones de vida de 10 familias de ese inmueble, encabecé denuncias y reclamaciones al gobierno y al partido del municipio Plaza de la Revolución. Lo publiqué en las redes sociales, pero no han arreglado nada”. 

En los últimos años has estado muy unido al proyecto Estado de Sats ¿Puedes describir qué ha significado para ti y tu opinión sobre sus actividades y líderes?

“En 2014, junto a otros bibliotecarios independientes, me vinculé a Estado de Sats, con el lanzamiento de la campaña Por otra Cuba, junto a las Damas de Blanco y otras organizaciones de la Sociedad Civil. Considero a Estado de Sats una de las plataformas democráticas más coherentes y serias de la oposición”. 

“Creamos una colaboración de trabajo coordinada entre Antonio Rodiles, Ailer González  y Claudio Fuentes. Si me preguntan mi opinión sobre Rodiles, diría que a pesar de cuanto se difama sobre su persona, he comprobado su seriedad en el trabajo y su patriotismo. Sobre todo en las oportunidades de superación profesional y personal que ofrece a sus colaboradores. Nunca he visto negarle ayuda a un hermano que se acerque con problemas. No los abandona, ni en las enfermedades, ni en los descalabros propios de la lucha contra el régimen. No estoy de acuerdo con esos ataques, que mayormente provienen del exterior. Hay que conocerlo personalmente, para aquilatarlo en su justa medida”.

¿Como ves el enfrentamiento del gobierno a la COVID-19 y como evalúas el futuro de Cuba?

“Las autoridades cubanas se caracterizan por su habilidad para esconder la realidad. Sus bajos números de contagios al final serán como un bumerang. He tenido familiares en centros de aislamientos, me corroboran la pésima alimentación y falta de medicamentos de esos sitios de asistencia”. 

“La miseria social va en aumento, como el desempleo, el estancamiento. En estos momentos el gobierno en Cuba es vertical, están cerradas las instancias municipales, hay total sordera ante los problemas”.  

“En Cuba el objetivo principal del gobierno es retardar el mayor tiempo posible un estallido social, que al final resultará inminente. Mientras tanto la incapacidad del pago de las deudas internacionales acelera la mecha que llegará al combustible. Un futuro de caos y protestas sociales, que ojalá no desemboque en un río de sangre”.