Al Castrismo le molesta que los cubanos bailen y retocen con juguetes sexuales

El embajador castrista en Costa Rica utilizó como argumento para “desprestigiar” al MSI que estos se divertían y bailaban con juguetes sexuales. Así de mojigata es la dictadura
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El embajador castrista en Costa Rica, Jorge Rodríguez, utilizó como argumento para “desprestigiar” al Movimiento San Isidro (MSI) el hecho de que estos “bailaban y hasta retozaban con juguetes sexuales”. Así de mojigata es la dictadura.

El periodista y co-fundador de la revista Yucabyte, Norges Rodríguez, denunció en Twitter la mojigatería del régimen al decir: “Al castrismo le parece mal que las personas bailen y que retocen con juguetes sexuales. Ese argumento lo ha utilizado el embajador cubano en Costa Rica para desprestigiar al @Mov_sanisidro.

“Es muy mojigata la dictadura por eso hay #guaguancuir en respuesta a ese atraso”, añadió el comunicador cubano al respecto.

“Esa misma mojigatería llevó al régimen a utilizar la pornovenganza para atacar al @Mov_sanisidro y la respuesta fue un bumerán de gente desnuda. La dictadura no entiende de libertad, entiende de encierro y atraso, pero la ciudadanía está (estamos) un paso adelante”, siguió diciendo.

“Y sobre juguetes sexuales hasta exposiciones se han hecho en Cuba”, continuó el reportero en un hilo en Twitter.

“Qué vergüenza ese embajador, pero ya el periódico La Nación lo puso en su lugar, hoy lo leí”, escribió sobre el post el usuario Miguel Alejandro.

“Es un reprimido, envidioso de que no tiene el valor de disfrutar de la sexualidad de manera abierta. Funcionarios de un gobierno de "izquierda" que se comportan como la más conservadora derecha. Son unos cara de tabla”, dijo la abogada Laritza Diversent.

“Pero si hay tiendas en La Habana que venden esos juguetes, en dólares, evidentemente”, dijo otro usuario en dicha red social.

Este 22 de diciembre, el diario La Nación de Costa Rica dedicó una editorial al embajador cubano donde aclara “La Nación no es Granma, periódico oficial de la dictadura cubana. No mentimos, como lo hace Granma de forma cotidiana, ni puede el embajador decirnos sobre qué informar, como lo hacen las autoridades cubanas con su prensa sumisa. El Gobierno de Costa Rica no nos gira instrucciones, menos las vamos a aceptar de un diplomático extranjero”.

Muchos usuarios en redes sociales calificaron a la respuesta del medio como una fina bofetada al Castrismo.