Acusan de propagación de epidemia y multan a cubanos que protestaron en Camagüey

En la noche del sábado otro grupo de opositores salió a protestar en el reparto Boves de la central provincia, pidiendo libertad para sus colegas arrestados en la mañana
Acusan y multan a opositores camagüeyanos
 

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Mil pesos de multa por supuestamente “propagar epidemias” y medida cautelar de prohibición de salir del domicilio de cada uno fueron los castigos que el Ministerio del Interior aplicó a los cuatro activistas detenidos violentamente la mañana de este sábado en la camagüeyana Plaza de Méndez.

Los opositores en cuestión -Marisol Peña, del Partido Libertario, Adrián Quesada y Leyanis Heredia, de la Unión Patriótica de Cuba, y Yasmani Suárez, independiente- salieron a las 11:00 horas a protestar pacíficamente. Tras gritar “Patria y Vida” en la mencionada plaza del norte de la ciudad, agentes de civil llamaron patrullas, a las que fueron conducidos violentamente los activistas, como se pudo apreciar en un video divulgado por un espectador.

Los cuatro fueron conducidos a la Tercera Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria, según refirió Marisol Peña. Allí, agentes de la Seguridad del Estado les interrogaron y amenazaron, y les levantaron la acusación de “propagación de epidemias”, más una medida cautelar de prohibición de salir de su domicilio y una multa, para cada uno, de mil pesos por el mismo “delito” de propagar epidemias.

Los activistas fueron liberados pasadas las 19:00 horas. Marisol asegura que no pagarán la multa. Vale señalar que el delito recogido en el artículo 187, acápite 1, del Código Penal como propagación de epidemias, dice: "El que infrinja las medidas o disposiciones dictadas por las autoridades sanitarias competentes para la prevención y control de las enfermedades trasmisibles y los programas o campañas para el control o erradicación de enfermedades o epidemias de carácter grave o peligrosas, incurre en sanción de privación de libertad de tres meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas o ambas”.

De esto se infiere que los cuatro activistas de la protesta habrían incurrido en este delito por reunirse en un lugar público, y esto tuviera visos de razón (aunque el toque de queda solo está vigente en la ciudad de Camagüey a partir de las 8 pm) si no fuera porque justo en el sitio donde protestaron se acumulan diariamente decenas de personas en apretada cola para acceder a la tienda en “moneda libremente convertible” que radica frente a la propia Plaza de Méndez, sin que ninguna sea multada por hacerlo.

Por otro lado, según el opositor Ediyersi Santana, él y otras siete personas de Camagüey acudieron al anochecer a la casa del activista independiente Bárbaro de Céspedes con el fin de que les acompañara a protestar y pedir la libertad de los detenidos. El propio Céspedes transmitió en vivo la protesta, que llenó de gritos de “patria y vida”, “abajo el comunismo”, “libertad”, “abajo Díaz-Canel” algunas calles desde el reparto Boves hasta el casco histórico de la ciudad. “Vamos a prender la mecha en Cuba entera”, declaró en la directa Céspedes, mientras todos avanzaban en bicicletas y bicitaxis.

Entre los presentes en este segundo momento estuvieron Dixan Gaínza, Ediyersi Santana, José Luis Acosta, otros de los que solo trascendió el nombre –Yadisley, Amaury- y el propio Bárbaro de Céspedes (quien el 28 de enero fuera arrestado en la céntrica calle República por repartir papeles con frases martianas). 

Momentos después los activistas supieron de la puesta en libertad de sus cuatro compañeros detenidos, con lo que, sin ser molestados por las autoridades, concluyeron el recorrido.