Nido de Mantis: una tríada amorosa con tintes de tragedia

El cine cubano tiene serios problemas de guión. Una muestra de ello lo es el último filme del realizador Arturo Soto, Nido de Mantis (2018), que compite en este Festival de Cine de Gibara.
 

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El cine cubano tiene serios problemas de guión. Una muestra de ello lo es el último filme del realizador Arturo Soto, Nido de Mantis (2018), que compite en este Festival de Cine de Gibara. El realizador debutó en el largometraje de ficción en los años noventa con los filmes Pon tu pensamiento en mí (1995) y Amor  Vertical (1997), y luego con Boccaccerias Habaneras (2013). Nido de Mantis compitió en la edición 40 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en el apartado de ficción.

Nido de Mantis es una cinta pretenciosa que intenta narrar una historia de amor/odio, pasión/traición y muerte entre muchas otras cosas. Ambientado en diferentes épocas (años 60, 70, 80….), sigue una historia de amor entre tres jóvenes que viven en un pequeño batey en la antigua provincia de Las Villas. Emilio, un joven hijo de familia adinerada se enamora perdidamente de una muchacha pobre, sin cultura, es en ese pueblo, donde hay un central azucarero, donde transcurre la infancia de los protagonistas.

Tomás, el otro miembro del triángulo, es un joven curioso y osado, cuya pasión por lo desconocido lo lleva por disímiles derroteros hasta que conoce a la joven de sus sueños. La historia de amor que duró más de cuarenta años se nos narra en el filme con un montaje paralelo (pasado/presente), una fotografía en blanco y negro que nada le aporta al filme en cuestión, solo enfatizar las escenas del pasado de los protagonistas, pero que en esencia tampoco impregnan a la historia valor estético alguno.

 

El filme tiene, no obstante, un comienzo trepidante y prometedor. Una mañana de 1994 los tres amantes aparecen muertos. La presunta asesina es una muchacha, hija de ese triángulo amoroso y la única persona que estaba en la casa cuando ocurrieron los hechos. La joven tiene diez días para demostrar su inocencia ante el fiscal y la abogada que investigan el caso. Para defenderse cuenta la odisea emocional de sus padres, una tormentosa historia de amor que involucra a todo el pueblo.

Lo que prometía ser un thriller con ribetes de drama psicológico se nos convierte, pasada la primera media hora de metraje, en una historia que no sabe a ciencia cierta hacia donde va. ¿Qué nos cuenta exactamente Nido de Mantis? Nos cuenta una historia de amor y muerte al peor estilo almodovoriano.

Ya el cineasta español nos legó con La ley del deseo una obra maestra que sentenciaba que la ley del deseo es trágica. Nido de Mantis intenta beber de este postulado para narrarnos una historia de pasiones, rencores, celos, con su dosis de melodrama incluido, pero fallida por no tener claro el superobjetivo ni de los personajes, ni de la obra misma.

 

Nido de Mantis es en esencia un refrito de citas y pretendidos homenajes a un inmenso e inolvidable Titón que, en mi opinión, resultan fallidas por ser traídas dichas referencias prácticamente por los pelos. Recordar que uno de los jóvenes de la tríada es un intelectual y se llama Tomás. Esta es una película menor en la cinematografía de Arturo Soto que aún no ha logrado despuntar como el prometedor cineasta que parecía ser, cuando en la década de los noventa filmara Pon tu pensamiento en mí.

Adolece la película de un buen guión, pero hay que reconocerle haberla filmado con los códigos del thriller. No abundan thrillers en nuestra cinematografía, apenas dos o tres títulos, pero esto no la hace una buena historia, que se perdió en demasía en las historias del pasado de los protagonistas, dando vueltas y más vueltas sin saber a ciencia cierta hacia dónde encaminar o solucionar el conflicto de los protagonistas.

Tampoco aportan mucho los personajes secundarios en la trama. Los investigadores están diseñados de forma maniquea, con el pretendido romance entre ellos, que tampoco aporta nada a la trama, así como la dosis de suspenso que tratan de imprimirle a la película, mostrándonos en pantalla a dos o tres pobladores del batey con cara de malos para despistar al espectador. Ni el personaje de la hija está diseñado de manera convincente. Parecía que la hija de esta oscura tríada amorosa, que se nos muestran en pantalla al inicio del filme, tendría un protagonismo mayor en la historia y al final se nos convierte en mero pretexto para bucear en demasía en el pasado de la vida de los tres amantes asesinados.

Nido de Mantis es una película que entretiene pero que nada o poco aporta al panorama fílmico cubano contemporáneo. El filme mereció injustamente el Premio Especial del jurado del 40 festival, compartido con Inocencia e Insumisas.

Parece que al jurado se le olvidó premiar por la calidad estética de las películas y premió al país sede por haber mostrado en competencia películas de corte histórico, no siempre bien logradas, salvo el caso de Inocencia.

Nido de Mantis es una película que no ha tenido su estreno en las salas cinematográficas fuera de la capital de Cuba. Desconocemos los criterios de la distribuidora ICAIC, pero para este verano tampoco está programada y quizás sea una cinta más que por razones desconocidas queda relegada a un olvido injustificado. Todo el cine cubano debería estrenarse en las salas de todo el país para que el público pueda tener al fin la última palabra.

 

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