La FIFA certifica cancha sintética de Santiago de Cuba para partidos internacionales

Finalmente el seleccionado nacional de fútbol no tendrá que jugar sus partidos locales fuera de Cuba por falta de una cancha medianamente aceptable a nivel global
Cancha de Santiago
 

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La FIFA certificó este 5 de enero la nueva cancha sintética “Antonio Maceo” de la ciudad de Santiago de Cuba para partidos internacionales. Finalmente, el seleccionado nacional de fútbol no tendrá que jugar sus partidos locales fuera de la isla por falta de un terreno medianamente aceptable a nivel global.

Según la prensa local, el documento oficial firmado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y emitido en Zúrich la mañana del 5 de enero, informaba que la cancha santiaguera había sido aprobada y certificada según los estándares mundiales de calidad para acoger choques internacionales.

Añaden que la novedad fue acogida de manera positiva con la Asociación de Fútbol de Cuba (AFC), que finalmente cuenta con una cancha para jugar de local en partidos amistosos o competiciones internacionales. Los cubanos estaban yendo a otros países, como Guatemala, para las eliminatorias mundialistas, por ejemplo.

“Pretendemos que lo realizado en el Antonio Maceo no sea meta, sino punto de partida para mejorar paulatinamente otros estadios del país por el bien de nuestro fútbol”, dijo el jefe de las competiciones del fútbol cubano, José Yulier Herranz, durante la asamblea general celebrada en diciembre último.

A inicios de septiembre de 2021, los funcionarios deportivos del régimen cubano anunciaban que la cancha sintética de fútbol en Santiago de Cuba, en ejecución desde 2018 y con un costo superior a los 750 mil dólares, estaría recibiendo sus “últimos retoques”.

Según el sitio oficialista Cubadebate, la instalación del terreno sintético del estadio de fútbol Antonio Maceo, comenzaba a ver “la luz al final de un túnel”, luego de utilizarse el dinero donado por la FIFA. Señala también que “diversas” eran las razones que habían demorado su terminación, pero no enumeraba ninguna.

Para la ejecución de esta obra, se necesitaron más de siete mil metros cúbicos de arena procedentes de la cantera de Juraguá, compactados, para formar la base. Además, el INDER de Santiago invirtió casi un millón de pesos cubanos en la reparación de techos, gradas y redes eléctricas.