Nocaut a Gamboa destapa ola de reacciones 

 

En momentos de tanto fiasco  detrás de peleas por el título en otras tantas organizaciones profesionales, el combate entre Gervonta Davis y Yuriorkis Gamboa fue un bálsamo.

Y por supuesto que los enrolados en el negocio son los primeros  en frotarse las manos y en no escatimar elogios por igual a triunfadores y a vencidos, protagonistas de un pleito a la altura de un fajín.

Pero muchos seguidores de Gamboa y del boxeo cubano, ajenos al tintineo de las  monedas, inundan las redes sociales con sus reacciones encontradas sobre lo sucedido este sábado en la capital de Georgia, entre el reconocimiento al conocido coraje del guantanamero y la desconsoladora escena del duodécimo round, cuando aún está fresca la imagen del nocaut a Luis Ortiz.

Yuriorkis Gamboa es el segundo cubano que pierde en Atlanta una pelea por fuera de combate,  por un título, y con un estadounidense. 

El primero fue Alfredo Duvergel, fulminado por David Reid hace 23 años, cuando discutía la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Atlanta, y cuando casi la tenía en las manos.

Esa misma noche de 1996  Floyd Mayweather subía al podio de los plumas a recibir un bronce (por cierto, luego de ganar una decisión dividida al cienfueguero Lorenzo Aragón).  Los tiempos cambian porque hoy todo lo que Floyd parece tocar no es bronce sino oro. Y este sábado “Money”, festejaba junto al ring del State Farm Arena de la ciudad olímpica cada combinación de su nuevo diamante: Gervonta Davis.

El soberbio Davis confirmó que es una nueva estrella del boxeo estadounidense y que no en balde lo apodan “El Tanque”. Y Gamboa, a sus 38 años, ratificó lo que todo el mundo sabe: que es un guerrero.

 

El nativo de Baltimore en su debut en el peso ligero ganó el título mundial secundario vacante de 135 libras tras derribar  tres veces al cubano en su camino a una victoria por nocaut en el 12 mo asalto.

Davis, 25 años, arrasó en  casi todos. El ex campeón mundial unificado de peso pluma sólo pudo ganar el séptimo. En el segundo round, luego de su primera caída, y su regreso a la esquina, pareció que tenía problemas con su zapatilla derecha. La realidad era  más seria: Gamboa dijo que se había roto el Tendón de Aquiles antes de marcharse al camerino.

Con esta desventaja el  campeón olímpico de Atenas 2004  resistió el embate con gran poder de asimilación. Porque Davis le dio con todo, como se dice.

Su entrenador Pedro Roque dijo que su pupilo había mejorado en la preparación porque “ ahora se cae pero se para”. Roque reveló que Gamboa arrastraba esa lesión vieja, y que le pidió a su púgil que siguiera boxeando porque confiaba en él y porque consideraba que podía ganar la pelea. El cubano se regresó a Miami con el pie enyesado en espera de la confirmación, o no, del quirófano, e insistiendo en que no se jubilará.

Como regla las causas de ese tipo de lesión son derivadas de una sobreexigencia y después de una cirugía demanda hasta seis meses de recuperación. El preparador se dijo satisfecho con la demostración de su pupilo quien al comenzar el octavo hizo pensar en un repunte, pero Davis se encargó de sepultar esa ilusión al propinarle otro conteo. Al final del 11no Gamboa fue salvado por la campana, un aviso de lo que sucedería en el capítulo final.

Esta es la tercera derrota en su carrera, todas antes del límite. Fue noqueado  por Terence Crawford en la novena ronda de una pelea por el título de peso ligero en 2014 y abandonó ante  Robinson Castellanos en el séptimo round en 2017.

Como dejó entrever ADN Cuba en su nota de la víspera, se conoció que Davis fue multado por su actitud en el pesaje, aunque sus indisciplinas parecen acompañarle en sus carreras según un vistazo a su expediente, que también registra que se ha convertido junto a sus dotes técnicos en una de las figuras de más taquilla en el espectro boxístico actual.

Terminó el año con 36,863 fanáticos para sus tres combates en tres ciudades: 8,048 en un auditorio en Carson, California, el 9 de febrero;14,686  en su ciudad natal de Baltimore el 27 de julio; y 14.129 este sábado por la noche

El propio Davis reconoció que Gamboa ha sido el oponente más difícil que ha tenido. Por primera vez un rival le pasa del noveno round. Tiene 23 triunfos, 22 por nocaut.

Según las estadísticas de golpes de CompuBox, Davis conectó 120 de 321 golpes (37%), con un promedio de 28 golpes lanzados por asalto, mientras que el Gamboa más activo conectó solo 78 de 617 disparos (19%).

Más allá de estadísticas de golpes y de cheques, los cubanos hubieran querido una mejor foto de fin de año entre las cuerdas.