Joven promesa cubana del béisbol brilla en Miami

Leandro Hernández, de 15 años y natural de Ciego de Ávila, llegó a Estados Unidos en marzo y ya brilla en torneos y competencias organizadas por los Marlins.
Leandro Hernández. Foto: Francys Romero
 

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El prospecto Leandro Hernández, una de las jóvenes promesas cubanas del béisbol, está brillando en Miami, Estados Unidos, adonde llegó el pasado marzo por reunificación familiar, informó el periodista especializado Francys Romero en su blog.

De acuerdo con Romero, Hernández era uno de los mejores talentos de Cuba antes de dejar la isla. Con sólo 15 años, ya mide cerca de 186 centímetros, pesa 175 libras y ha corrido las 60 yardas (54,9 metros) en 6,5 segundos, destacó el periodista en su reporte sobre el tema.

Hernández es natural de Ciego de Ávila y entró a la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) de esa provincia en 2019, año en que terminó como líder de los bateadores de su categoría, con un promedio ofensivo de 500.

Tras esa actuación, según la información de Romero, fue elegido el jardinero central del equipo Todos Estrellas, mérito que hizo incomprensible su exclusión del equipo que representó a Cuba en el Panamericano Sub-12 de la temporada.

Hernández está decidido a apostar por su futuro en el béisbol estadounidense y actualmente entrena con Yaibel Tamayo en Miami, registrando notorios progresos en corto tiempo.

“Hasta el momento ha asistido a varios torneos de Perfect Game y otras competencias organizadas por los Marlins. El joven jardinero ha rendido como pocos”.

“En la última semana se destacó en un torneo celebrado en el loanDepot Park, casa de los Miami Marlins. El avileño pegó una línea entre RF y CF y convirtió el batazo en triple. Se ve una coordinación y velocidad de manos en el swing muy avanzada para su edad”, detalló Romero, que anunció que la joven promesa “iniciará su primer año de High School en la escuela Barbara Goleman, y de ahí será visualizado para el Draft Amateur o una beca colegial”.

Peloteros cubanos y representantes de otras disciplinas forman parte de la crisis migratoria cubana del último año. Atletas exitosos y promesas de las categorías inferiores optan cada vez más por renunciar al movimiento deportivo cubano y probar fortuna por su cuenta en otros países, ya sea migrando por cualquier vía disponible o abandonando delegaciones oficiales que asisten a eventos internacionales.

En el reciente mundial de atletismo celebrado en Eugene, Oregón, Estados Unidos, la delegación cubana sufrió tres bajas: dos atletas y un fisioterapeuta, lo que agravó aún más el penoso papel desempeñado por Cuba en la cita, donde sus atletas no obtuvieron ninguna medalla.