No todo es color rosa con la “solidaridad”, médicos argentinos varados en EEUU están indignados con la llegada de cubanos

Médicos argentinos atrapados por la pandemia en Estados Unidos critican al gobierno por la llegada de doctores cubanos a Argentina y no hacer lo suficiente por regresarlos a ellos a sus puestos, en su tierra
Médicos argentinos varados en Estados Unidos. Foto: Infobae
 

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Un total de 29 médicos y trabajadores de la salud argentinos, que quedaron varados en Estados Unidos cuando se cerraron las fronteras por la propagación de la pandemia de coronavirus, manifestaron su indignación y enojo ante la inminente contratación de cubanos por parte del gobierno de Buenos Aires, antes que éste haga esfuerzos reales por repatriarlos y llevarlos de regreso a sus trabajos.

La mayoría de ellos trabaja en instituciones públicas de Argentina. Algunos viajaron a Estados Unidos para capacitarse y otros por placer, pero todos quedaron varados por las fuertes medidas a las que el coronavirus ha obligado.

Pese a estar en distintas ciudades estadounidenses, se organizaron en grupos de Whatsapp porque no encuentran la manera de regresar a su tierra en estos tiempos de pandemia. Las alternativas que han hallado, allí cuando las hay, les resultan muy costosas o imprácticas y los esfuerzos gubernamentales, si los ha habido, han sido inútiles, a diferencia de lo que ha sucedido con los nacionales varados de otros muchos países.

El grupo ha tomado nueva fuerza a partir del anuncio de la llegada de 200 médicos cubanos a Argentina para asistir a pacientes con COVID-19. En la medida han encontrado motivos para denunciar nuevamente su situación y criticar que el gobierno prefiera optar por médicos cubanos en vez de priorizar su regreso.

Según destaca un reportaje de Infobae dedicado al grupo, los argentinos varados consideran que la preparación de los cubanos es “netamente inferior” a la de ellos, y no comprenden por qué se destinan fondos para remunerar a los caribeños, y no para llevarlos de regreso a sus trabajos y “maximizar los recursos locales”.
 

 

El médico chaqueño Martín Chaparro, especialista en epidemiología, y quien ya lleva un mes fuera de Argentina, cuestionó que no haya “una decisión política muy alineada con los médicos argentinos en general, pero sí en buscar médicos cubanos o sellar convenios con médicos rusos”.

“La sensación, viéndolo de afuera y hablando con otros médicos que están en Argentina, es que no estamos siendo valorados. Con estas acciones, queda en evidencia que no somos prioridad. El gobierno no valora el recurso local”, se lamentó Chaparro, entrevista con el referido medio.

Según detalló, su indignación y la de tantos otros creció más cuando se enteró de que cada cubano percibirá un salario de 51 mil pesos argentinos (unos 768 dólares) por 36 horas de trabajo a la semana. “En Chaco, un médico de planta gana entre 30 mil y 35 mil. En Capital, los sueldos son más altos. Esa remuneración que le van a dar a los médicos cubanos es casi igual a la de una persona en planta permanente, lo que no es fácil de conseguir. La mayoría son monotributistas o hacen guardias y tienen múltiples empleos para llegar a esa cifra”, explicó Chaparro.

 


La iniciativa del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, a la que también se refirió ADN Cuba, fue cuestionada por la Confederación Médica Argentina, que manifestó su inconformidad al Ministerio de Salud de Argentina mediante una misiva, en la que sostuvo que “hay suficientes médicos para enfrentar cualquier emergencia”.

De cualquier forma, y pese al reclamo de todos los varados, la “ayuda solidaria” de La Habana a Buenos Aires ya está pactada. No así sin embargo el regreso de los especialistas varados, que continúan haciendo esfuerzos para regresar.

 

 

Según fuentes de la cancillería argentina, citadas por Infobae, sí se están realizando gestiones para regresarlos, mas todo avanza lento, dado que son más de 20 mil los argentinos atrapados en unos 80 países.

Ejemplos como estos demuestran que la colaboración médica cubana dista de ser el manto de rosa que siempre intenta vender el régimen de la isla. Parece más el resultado de pactos políticos entre cercanos ideológicos, que un esfuerzo de solidaridad natural del que tiene con que el que supuestamente no.