Manifestantes paralizan Haití con disturbios y vudú, exigen la renuncia del presidente
Los hechos más graves ocurrieron fuera de la capital, en la localidad de Leogane, al oeste de Puerto Príncipe, donde los activistas prendieron fuego al ayuntamiento, al palacio de Justicia y a una emisora de radio
Los manifestantes exigen la renuncia del presidente de Haití

Puerto Príncipe, 17 oct (ADN CUBA).- Una nueva jornada de protestas contra el presidente de Haití, Jovenel Moise, ha paralizado este jueves buena parte del país con disturbios e incendios producidos por los manifestantes contra instituciones públicas.

Según reportes de prensa, al menos un millar de manifestantes marchó en la capital, Puerto Príncipe, en dirección al Palacio Nacional, pero no hubo enfrentamientos con la Policía, a diferencia de otros días.

Lo que sí hubo fueron ceremonias de vudú, práctica muy arraigada en este país caribeño, para que el mandatario renuncie.

La manifestación congregó a mucha menos gente que lo que vaticinaban los organizadores, quienes, después de un mes de protestas sin descanso, habían anunciado para este jueves una "jornada de levantamiento general" para derrocar a Moise.

La mera convocatoria de la protesta, sin embargo, fue suficiente para paralizar las actividades económicas en la normalmente bulliciosa capital haitiana.

Los hechos más graves ocurrieron fuera de la capital, en la localidad de Leogane, al oeste de Puerto Príncipe, donde los activistas prendieron fuego al ayuntamiento, al palacio de Justicia y a una emisora de radio propiedad del diputado oficialista Jean Wilson Hippolite, según confirmaron fuentes cercanas al legislador.

 

 

En la vecina localidad de Gressier las llamas devoraron el ayuntamiento, según imágenes difundidas por redes sociales y medios locales.

En un acto público, el presidente Moise se dirigió a los haitianos para pedirles que reflexionen para "identificar a sus verdaderos enemigos".

Los manifestantes por su parte exigieron la renuncia inmediata del mandatario, a quien culpan de la profunda crisis económica y de la parálisis institucional.

La manifestación comenzó, de hecho, con una ceremonia vudú, que fue organizada para pedirle "ayuda" a los espíritus para que el presidente deje el poder y se vaya del país.

"Esta ceremonia es una petición que hacemos. Y la petición es que el presidente Jovenel se vaya", dijo a la agencia Efe la santera Ketchin Dolce, en el lugar de la ceremonia, en la avenida Delmas.

Poco después del final de la manifestación, se registró un muerto y un herido en un barrio popular cerca del Palacio.

 

 

Según un policía consultado, en el lugar de los hechos, el muerto y el herido son ladrones que estaban participando en la manifestación y que fueron tiroteados cuando intentaban robar a una persona.

La cadena alemana de noticias, Deutsche Welle, dijo el miércoles que los disturbios de ese día se desataron después de los funerales de varios fallecidos en las protestas, dos de los cuales tuvieron lugar en unas carpas en Champs de Mars y otro en el barrio popular de Delmas, en ambos casos, ante la presencia de cientos de personas.

Los agentes de la Unidad de Seguridad General del Palacio Nacional (USGPN) de la Policía Nacional abrieron fuego cuando unos manifestantes prendieron fuego a un vehículo policial a unos 100 metros del palacio.

Al menos un manifestante resultó herido durante la intervención policial y varios fueron arrestados en la plaza Champs de Mars, frente al Palacio., dijo el reporte de la DW.