Varias ciudades de EEUU viven toques de queda luego de protestas por muerte de George Floyd
Estados Unidos vivió este sábado una nueva jornada de protestas y disturbios por la muerte de George Floyd, que culminó con toques de queda en más de 15 ciudades
Las protestas alcanzaron hasta la Casa Blanca, en DC. Foto: EFE

En medio de la actual pandemia de COVID-19, con medidas de distanciamiento social para mitigar su propagación e inicio de fases de reaperturas, varias ciudades de Estados Unidos vivieron nuevamente este sábado una jornada de protestas por la muerte de George Floyd.

Algunas protestas estuvieron acompañadas de disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y policías, lo que motivó la imposición por las autoridades de toques de queda en más de 15 demarcaciones.

Entre las ciudades que debieron trasnochar con el régimen especial, chocante en uno de los países que más cultiva y defiende las libertades individuales, se encuentran Minneapolis, Chicago, Miami, Atlanta, Denver, Los Ángeles y Pittsburgh.

También Filadelfia, Seattle, Columbus, Cleveland, Rochester, Salt Lake City, Milwaukee y Portland. 

Minneapolis, ciudad donde se produjo el hecho de violencia policial y racismo que ha desatado las protestas, volvió a vivir un toque de queda el sábado a partir de las 20:00 horas, así como otra noche de disturbios tras una jornada de protestas.

“Al estar fuera esta noche y romper el toque de queda de las 8pm, estás ayudando a las personas que usan las multitudes como cobertura para aprovecharse de Minneapolis y destruir la comunidad”, escribió en Twitter Jacob Frey, alcalde de la ciudad.

Fue la segunda jornada con régimen especial en Minneapolis, donde ha sido movilizada la Guardia Nacional de Minnesota por petición del gobernador del estado, para responder a las manifestaciones y los disturbios.

En esta ciudad, la violación del toque de queda puede castigarse con una multa de hasta mil dólares y 90 días en la cárcel, según lo establece el reglamento de emergencia del alcalde.

En el sureño estado de Florida, el condado de Miami-Dade se sumó a la ola de protestas sociales por la muerte de Floyd. Ante la ocurrencia de altercados entre manifestantes y policías, el alcalde Carlos Giménez anunció un toque de queda para todo el condado, a partir de las 22:00 horas.

Algo similar ocurrió en Chicago, donde la alcaldesa Lori Lightfoot anunció un toque de queda para el sábado y “hasta nuevo aviso” desde las 21:00 horas hasta las 06:00 del domingo, luego de que miles marcharan por el centro de Windy City. En la ciudad, unos 100 manifestantes fueron arrestados el viernes en la noche.

Amparada en la ocurrencia de “recientes actos de violencia” durante las protestas, la alcaldesa Keisha Lance Bottoms dictó el toque de queda para Atlanta, ciudad donde el viernes también se produjeron manifestaciones masivas, en las que algunos manifestantes incendiaron un automóvil de la policía, golpearon a los agentes con botellas y destrozaron la sede de CNN.

Así lo recordó en su reporte NBC News, que además destacó que el toque de queda en Denver se estableció luego de haber sido sacudido por dos días de protestas. Según el alcalde Michael Hancock, promulgaba la medida el sábado "para ayudar a proteger a las personas y la propiedad".

El toque de queda en esa ciudad será efectivo también el domingo por la noche, ya que, en palabras de Hancock, la "destrucción" en la ciudad es "imprudente, inexcusable e inaceptable".

De acuerdo con Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles, en esta urbe el toque de queda busca proteger “la libertad de expresión y el derecho de los angelinos a vivir sin temor a la violencia o el vandalismo", así como “aumentar la seguridad para los manifestantes, las fuerzas del orden y todos los ciudadanos de Los Ángeles”.

El sábado fue el cuarto día de protestas en la ciudad y trascendieron las imágenes que muestran cómo se incendiaron varios autos de la policía. 

Un tanto contrastante resulta la justificación del toque de queda vivido por Pittsburgh, donde la protesta fue declarada por las autoridades de la ciudad como una “asamblea ilegal”, luego de reportes policiales de “disturbios y saqueos”.

Tras una marcha que aglutinó a miles en Filadelfia, y reportes de incendios provocados y quema de coches policiales, el alcalde de esa ciudad, Jim Kenney, anunció un toque de queda para la noche del sábado y el amanecer del domingo.

Algo similar ocurrió en Seattle, donde las protestas estuvieron acompañadas de disturbios y actos vandálicos que motivaron la decisión de la alcaldesa Jenny Durkan de imponer el toque de queda. “Mientras muchas personas se reunieron pacíficamente, algunas personas comenzaron incendios y están destruyendo edificios", escribió Durkan en Twitter, donde precisó que había varios incendios en el centro citadino y se estaba en “una situación extremadamente peligrosa”.

Columbus y Cleveland, en Ohio, adoptaron el toque de queda luego de que el gobernador estatal ordenase la intervención de la Guardia Nacional para parar los crecientes disturbios. De momento, Cleveland tendrá toque de queda también en la noche del domingo.

“En este momento de profunda ira, tristeza y frustración, apoyamos a quienes expresan sus derechos de la Primera Enmienda, pero no defenderemos a quienes desean infligir dolor y causar destrucción", escribió el gobernador de Ohio, Mike DeWine, en su cuenta oficial de Twitter.

Portland es de las ciudades en las que el toque de queda no fue nuevo el sábado. Ya lo había vivido el viernes y la madrugada del sábado el alcalde Ted Wheeler declaró el estado de emergencia, que ampara el toque de queda vivido por segunda jornada consecutiva.

“Debido a la posibilidad de una violación generalizada de la paz”, el alcalde de Rochester, Lovely Warren, dio la orden de que la ciudad entrara en toque de queda el sábado en la noche y hasta las 07:00 horas de este domingo. 

En Milwaukee, la ciudad más grande de Wisconsin, el alcalde afirmó que las manifestaciones se volvieron "ilegales y violentas" el viernes, lo cual motivaba el toque de queda decretado el sábado.

En Salt Lake City, Utah, la alcaldesa Erin Mendenhall justificó la medida en las protestas que azotaron la ciudad el sábado. Para velar por su cumplimiento, el estado desplegó la guardia nacional.

Varias ciudades reeditarán el toque de queda la noche de este domingo y es probable que otras se sumen si las manifestaciones y los disturbios de ellas derivados continúan. Los estadounidenses no se conforman con el despido y arresto del agente que asesinó a Floyd, así como los otros participantes en la detención. 

El racismo en la sociedad del país norteamericano es una herida que aún no sana y que cada año, con episodios similares, vuelve a sangrar, por lo que quizás los toques de queda, disturbios y protestas no se calmen esta vez hasta que se atienda, o se prometa hacerlo, los problemas de fondo que causan incidentes trágicos como la muerte de Floyd.