Pizzería recibe 2 mil dólares de cliente anónimo y propietario lo usa para pagar a sus empleados

Una misteriosa mujer le entregó un sobre blanco con su nombre y se alejó
Imagen de la pizzería, y la nota con los USD
 

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Los tiempos de crisis pueden sacar lo peor y lo mejor de la gente. En ADN CUBA hemos reportado tristes noticias sobre actitudes de xenofobia y discriminación a ancianos, que han aflorado con el pánico y el estrés social consecuencias de varios meses de pandemia. Pero también hemos informado, las más, de hermosas muestras de solidaridad. Esta es otra de esas.  

Un cliente en la pequeña ciudad de Prescott, Arizona, hizo un gran regalo anónimo al dueño de una pizzería, que ahora se lo paga al personal a medida que los restaurantes locales se ven afectados por la pandemia de coronavirus.

Skyler Reeves, dueño de Rosa's Pizzeria, fue abordado el martes por una misteriosa mujer que le entregó un sobre blanco con su nombre. Ella se alejó rápidamente antes de que él pudiera decir algo.

Reeves estaba ocupado cargando pedidos de recogida y entrega en la acera del restaurante, que sirve comida siciliana y del sur de Italia, así como pizza al estilo de Nueva York. Cuando abrió el sobre encontró 2 mil dólares en efectivo junto con una nota:

“Hola, como vecino y amante de Rosa's, acepte el adjunto y úselo como mejor le parezca para su personal”, escribió el cliente anónimo.

“Los pelos de mi brazo literalmente se me pusieron de punta”, dijo Reeves a Fox News. “Estaba tan conmovido con toda la locura que estaba ocurriendo”, añadió.

El propietario se sintió abrumado por la emoción, ya que por la actual crisis se vio obligado, entre otras medidas, a detener su empresa de catering y detener la construcción de su nuevo restaurante que abriría el próximo mes. Debido al avance del coronavirus, que ocasionó aislamiento social y la caída de pequeños y grandes negocios, también tuvo que despedir a casi la mitad de su equipo de trabajadores: un centenar de personas, muchas de las cuales son amigos.

Ahora, Reeves está pidiendo a los empleados que le traigan la factura que más los tiene estresados y él usará este dinero donado, junto con sus fondos personales, para ayudarles a pagar.