Senador Menéndez: promover democracia y DDHH, esencial en política hacia Cuba

Menéndez subrayó que el régimen castrista "ha encontrado nuevas herramientas para socavar los valores democráticos" y mencionó los Decretos 349 y 370 que "restringen aún más la libertad de expresión y de prensa en Cuba"
Senador demócrata Bob Menéndez. Foto: LARRY DOWNING/REUTERS
 

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Congresistas y alcaldes de los dos partidos apoyaron este miércoles 17 de febrero una petición al gobierno de Estados Unidos para que no suavice la política hacia Cuba si no hay avances hacia la libertad y la democracia en la isla.

El senador demócrata de origen cubano Bob Menéndez, que preside el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, aseguró que desde ese importante puesto se esforzará para que la defensa de la democracia y el respeto a los derechos humanos sea un componente esencial de la política exterior de EE.UU., algo que, según dijo, comparte con el presidente Joe Biden.

Esto "absolutamente incluye la política hacia Cuba", expresó en español en un mensaje por videoconferencia.

Menéndez subrayó que el régimen castrista "ha encontrado nuevas herramientas para socavar los valores democráticos" y mencionó que en los dos últimos años ha promulgado los Decretos 349 y 370 que "restringen aún más la libertad de expresión y de prensa en Cuba".

El senador demócrata hizo una referencia al Movimiento San Isidro de "valientes" artistas y activistas que protestan pacíficamente contra esos Decretos al señalar que el Gobierno cubano cortó el 26 de noviembre pasado el internet en todo el país para "silenciar las noticias de las protestas".

A juicio de Menéndez, las manifestaciones pacíficas han reafirmado lo que "todos sabemos: que el pueblo cubano quiere que se escuche su voz, exige respeto a sus derechos humanos y quiere vivir en una sociedad basada en la tolerancia, la libre expresión y la democracia".

La política de EE.UU. hacia Cuba debe mostrar solidaridad hacia el pueblo cubano y producir "resultados tangibles" en los puntos que son importantes para los cubanos, de acuerdo a las declaraciones de Menéndez.

Entre los congresistas y alcaldes que apoyaron la petición dirigida a la administración de Joe Biden, para no flexibilizar la política estadounidense hacia Cuba, se incluyen también, los republicanos Marco Rubio y Rick Scott, los congresistas Carlos Giménez, Mario Díaz Balart y María Elvira Salazar, y Tomás Regalado, ex Alcalde de la Ciudad de Miami, además de varios alcaldes del sur de la Florida. 

"La política estadounidense hacia Cuba no es la creación de un partido o de un presidente, está y debería estar guiada por los principios fijados en la Ley Democrática Cubana y la Ley de la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana", señala la declaración suscrita por una treintena de destacados cubano-estadounidenses.

En la declaración, se pide al Gobierno que no saque a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

La iniciativa partió de la fundación Inspire America, que busca promover la libertad en Cuba y no tiene afiliación política. Su presidente, el abogado Marcell Felipe, dijo hoy que la Administración  Biden "ha empezado bien" en lo que se refiere a la isla y le agradeció que dijera que los estadounidenses de origen cubano van a contar a la hora de decidir qué política aplicar al régimen comunista de la isla.

Menéndez advirtió que "deshielo" de Obama serviría a castrismo

 

Robert Menéndez, quien nació en Union City  y de padres que dejaron Cuba en 1953, tuvo varios “desacuerdos” con el ex presidente Barack Obama, ya que tenían “una visión del mundo muy diferente”, según reportó Newsweek.

“Menéndez se encuentra en desacuerdo con el presidente (…) que llegó a la oficina nacional en el lado antibélico de su partido y exponiendo la opinión de que el diálogo con Irán y Cuba y otros enemigos conduciría a cosas buenas”, publicó en 2015 el citado medio.

De acuerdo a esta fuente, “mientras la administración Obama intenta llegar a un acuerdo nuclear con Irán y comienza una apertura dramática con Cuba, se encuentra en el lado opuesto Menéndez, quien es el demócrata de mayor rango en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado”.

Durante este período, The New York Times y otros medios de comunicación también sacaron a relieve a Menéndez, “la espina clavada en el costado de Obama”.

“Los dos incluso tuvieron una pelea en una retirada demócrata cuando Obama instó a los partidarios de las sanciones a dejar la política a un lado. Menéndez dijo que era un principio. No se tiraron bebidas, pero no fue bueno”, sacó a luz Newsweek.

Menéndez y Obama llegaron al Senado casi al mismo tiempo (2005 para Obama, 2006 para Menéndez), pero cuando el cubanoamericano necesitaba hablar algún tema con el equipo de la Casa Blanca, llamaba al entonces vicepresidente Joe Biden y a Kerry, sus antiguos colegas del Senado.

“(…) en el caso de la iniciativa del presidente sobre Cuba, no había forma de que Obama se viera cara a cara con Menéndez, quien se opone a ceder a los Castro hasta que desmantelen su régimen”, señaló Newsweek, en un artículo donde se apunta además que “el tipo duro de Jersey” también ayudó “a evitar algunas de las propuestas de sanciones más extremas impulsadas por los republicanos en el Comité Bancario del Senado”.

En tanto, el miembro de alto rango de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y el Senador Marco Rubio (R-Fla.), Presidente de la Subcomisión de Relaciones Exteriores del Senado para el Hemisferio Occidental, presentaron en septiembre de 2020, la "Ley de Lucha contra la Trata de Médicos Cubanos”, una legislación que busca fortalecer la rendición de cuentas por la trata de personas documentada por el régimen cubano y la explotación de médicos, enfermeras y otros profesionales de la isla a través de misiones médicas en el extranjero.

“La legislación reafirma el compromiso de los Estados Unidos de defender los valores democráticos y los derechos humanos en Cuba, y restablece el Programa de Libertad Condicional para Profesionales Médicos Cubanos para permitir que los profesionales elegibles y sus familiares directos vengan a los Estados Unidos”, se detalla en la página web del Senado. 

"Las misiones médicas de Cuba en el exterior no son humanitarias, sino de hecho un plan calculado y coercitivo para hacer dinero por parte de un régimen que depende de la servidumbre por contrato para llenar sus arcas", dijo Menéndez.

La pandemia de COVID-19 nos ha recordado a todos los sacrificios desinteresados ​​y la necesidad global de trabajadores de primera línea, en particular médicos y enfermeras. Pero todos debemos reconocer que embargar los salarios de los profesionales médicos cubanos, retener sus pasaportes, tomar represalias contra sus familiares y someterlos a otras formas de coerción representa nada menos que la trata de personas patrocinada por el estado. Estamos introduciendo esta legislación como resultado de un compromiso bipartidista de responsabilizar al régimen cubano por estos abusos y ofrecer protección a sus víctimas aquí en los Estados Unidos”, concluyó.