Toque de queda en el Sur de Florida afecta los negocios

El golpe del Coronavirus también en los bolsillos de los empresarios del Sur de la Florida ya es un hecho y se expresa sobre todo en los pequeños negocios, como los ubicados en la Calle 8 de la Pequeña Habana, emblemática para los emigrados cubanos de Miami.  

Una de las fuentes principales de clientes para estos lugares es el turismo, pero un panorama más desolado se ve en los sitios de común muy concurridos, y las ventas están cayendo en picada.

“Anti social es la nueva manera de ser social”, es el eslogan con el que las autoridades de Miami están apoyando las medidas anunciadas para promover el poco contacto entre las personas durante las medidas de emergencia contra la expansión del COVID-19.   

En Miami, se anunció el cierre de restaurantes y bares para el público comenzando ayer martes, día de San Patricio, cuando mucha gente normalmente se reúne para celebrar. 

Según informó Telemundo 51, el alcalde de Miami, Francis Suárez, quien se encuentra en aislamiento tras dar positivo a la prueba del Coronavirus, dijo que los establecimientos podrían abrir, pero solo para hacer entregas de comida o para que las personas las pueden ir a recoger. 

Los negocios de comida rápida también podrán seguir abiertos, pero no las salas de cine, boleras ni gimnasios.

Para mitigar las pérdidas durante la crisis, varios dueños de negocios decidieron atender pedidos solo por teléfono. Igualmente, las autoridades de la ciudad ordenaron a los negocios que reduzcan la capacidad de los locales recreativos a un 50 % y que cierren a las 11 de la noche, a más tardar.

Así se pretende reducir drásticamente las reuniones de grandes grupos de jóvenes visitantes de Spring Break, y que a la medianoche se reunían en las avenidas Ocean, Collins y Washington entre las calles 5 y 16. En ese mismo tramo cerraron el acceso a las playas. 

En el resto del condado también permanecerán abiertos los puestos de comida rápida, una noticia conocida luego de que el presidente norteamericano Donald Trump llamó a ser más estrictos y evitar reuniones de, incluso, 10 personas, así como a no comer y beber en bares, restaurantes o cualquier lugar público.