Directorio Democrático Cubano envía carta de protesta a Michelle Bachelet

El Directorio Democrático Cubano reclama a la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la Naciones Unidas (ONU) Michelle Bachelet no haber emitido una condena contra el régimen de La Habana por la represión del 11J
El Directorio Democrático Cubano reclama a la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la Naciones Unidas (ONU) Michelle Bachelet no haber emitido una condena contra el régimen de La Habana por la represión del 11J
 

Reproduce este artículo

El Directorio Democrático Cubano envió una carta de protesta a la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la Naciones Unidas (ONU) Michelle Bachelet, donde reclama que el Consejo de Derechos Humanos no ha emitido una condena o investigación contra el régimen cubano por la represión de las protestas populares del 11 de julio.

En la misiva, el Directorio Democrático Cubano solicita a Bachelet que reconsidere su actitud "y actúe a la altura de la importante posición que ocupa".

La carta denuncia las violaciones de derechos humanos ocurridas el 11 de julio en la Isla, mencionando la muerte del cubano Diubis Laurencio Tejeda, tras un disparo de un policía uniformado.

El gobierno cubano divulgó la muerte de Laurencio Tejeda el 13 de julio, en una nota informativa donde lo califica de delincuente y de tener “antecedentes por desacato, hurto y alteración del orden, por lo cual cumplió sanción”.

El pasado 11 de julio comenzó una protesta antigubernamental en el municipio San Antonio de los Baños, provincia Artemisa; que en pocas horas se extendió por todo el país.

Según un mapa elaborado por el medio Inventario se registraron más de 250 manifestaciones en todas las provincias de Cuba.

ADN Cuba comparte la carta del Directorio Democrático Cubano enviada a Michelle Bachelet, Alta Comisionada de Derechos Humanos de la Naciones Unidas (ONU):

Agosto 30 de 2021
 
Sra. Michelle Bachelet
Alta Comisionada de Derechos Humanos
Naciones Unidas, Palacio de las Naciones
Ginebra, Suiza

Alta Comisionada Bachelet:
 
Estamos profundamente consternados porque después de un mes y medio de la sangrienta y violenta represión que usó la dictadura cubana contra el pueblo en las protestas pacíficas del 11 y 12 de julio, ni usted, ni su oficina, ni el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, han emitido una condena, anunciado una investigación o siquiera han formulado una declaración sobre las graves violaciones de derechos humanos que ocurrieron y que continúan sucediendo en Cuba.

Las evidencias de la ferocidad con que las fuerzas represivas de la dictadura atacaron y reprimieron a los manifestantes pacíficos han circulado por todos los medios informativos del mundo libre. Si usted o su oficina no los han visto, se los podemos enviar. Son videos y fotografías que muestran a las fuerzas policiales disparando contra personas desarmadas y pacíficas, a una persona muerta por los disparos (Diubis Laurencio Tejeda), a una joven baleada en una pierna, a varios agentes golpeando a un ensangrentado manifestante, a otro que de tantos golpes lo dejan inconsciente en el piso. Los hechos son irrefutables.

La violencia usada no se limitó al día de la manifestación multitudinaria y espontánea que se extendió a más de 45 ciudades de Cuba, sino que, al día siguiente, las fuerzas represivas allanaron viviendas y hasta dispararon contra personas desarmadas (también hay un video mostrando un allanamiento, disparos y el piso ensangrentado). El jefe de la dictadura, Miguel Díaz-Canel, ordenó ante las cámaras de la televisión una “guerra revolucionaria” contra la población y armó con garrotes de madera a cientos de policías vestidos de civil a los que trasladó en autobuses a diversas ciudades para apalear a los que identificaron como participantes en las protestas del día anterior. Las agencias cablegráficas mostraron videos de los agentes bajándose de los autobuses con los garrotes en las manos.

Sra. Alta Comisionada, las organizaciones defensoras de los derechos humanos en Cuba han documentado más de 1,000 personas arrestadas por simplemente ejercer el derecho, internacionalmente reconocido, de manifestarse pacífica y públicamente para expresar sus opiniones. Es inaceptable que usted y su oficina, la más alta instancia mundial en materia de derechos humanos, mantenga un silencio que puede interpretarse como cómplice de los ejecutores. Somos respetuosos de las opiniones políticas personales, pero quien ocupa una posición como la suya, en una institución mundial, tiene que comportarse profesionalmente y colocar a un lado sus preferencias políticas o ideológicas.

Hechos como éste, su silencio e indiferencia ante las atrocidades en Cuba, son los que han trivializado el tema de los derechos humanos y lo ha degradado en importancia y respetabilidad.
 
Esperamos que usted reconsidere su actitud, tome las medidas apropiadas y actúe a la altura de la alta posición que ocupa.

No es posible todavía entregar una lista de los heridos y arrestados por las fuerzas represivas porque el régimen se niega a dar información. Tenemos testimonios sobre detenidos que han sido sometidos a golpizas después de los arrestos. Esta grave situación reclama su actuación inmediata.

De UD., atentamente,

Dr. Orlando Gutiérrez-Boronat,
Secretario General