“Ya me cansé de esperar tanto”: madre cubana denuncia indolencia del régimen

Hace tres meses que una madre cubana vive con las aguas albañales en la puerta de su casa. El régimen no tiene dinero para solucionar su problema pero sí para reprimir a los opositores
Aguas albañales en La Habana
 

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Hace tres meses que Lisbeisy García Bernardo, tiene la entrada de su casa anegada en aguas albañales. Durante todo este tiempo solo ha conseguido respuestas estatales que no solucionan su problema.

Ante la inercia de las entidades encargadas de solucionar su caso en el municipio Regla en La Habana, esta joven cubana sigue explorando canales para visibilizarlo, ADN Cuba es uno de ellos.

Ella es madre de un niño de cinco años, ambos corren riesgo de enfermarse debido a los líquidos residuales que cubren la salida. Para poder acceder a la calle tienen que hacer malabares y caminar por una tabla.

Su niño no puede siquiera jugar fuera. Varios juguetes han caído a las aguas pestilentes y el proceso de desinfección ha afectado a Lisbeisy, quien padece de alergia y tiene que comprar en el mercado negro la lejía a altos precios.

“Tengo al niño prácticamente castigado en el apartamento, los mosquitos están a flor de piel y en el baño tengo que echar hasta 10 cubos de agua para que descargue por la tupición”, explicó.

El domicilio es un interior cuya dirección es 232/apartamento #3 entre Martí y Maceo en el capitalino municipio de Regla. El mismo presenta la tupición debido al cierre de una fosa por un vecino.

“Supuestamente se corroboró que es un vecino que selló una fosa que antiguamente era común. Él dice que la fosa es suya y no común, pero a raíz de ese cierre ocurrió todo. Vivienda no tiene los planos para determinar hacia dónde van los desagües”, dijo la joven.

Hasta la fecha ella ha acudido a varias entidades estatales, entre ellas a la sede del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Regla, el Gobierno Municipal, la dirección municipal de Vivienda, incluso a Aguas de La Habana.

“El gobierno no hace nada, supuestamente mi situación la debe resolver el mismo gobierno y la vivienda de mi municipio. 

Lo que dicen es que no hay presupuesto. La Vivienda lo que hace es engañarme y decirme que se va a solucionar y nadie viene. Ya me cansé de esperar tanto”, declaró García Bernardo.

Según la entrevistada la Dirección Municipal de la Vivienda en Regla está siendo inspeccionada por la Contraloría General de la República desde el pasado mes de septiembre. “La Contraloría no se acaba de ir porque la Vivienda de aquí está en candela”.

García Bernardo se reunió con el actual Gobernador del municipio Regla el pasado sábado 5 de diciembre. El funcionario le dijo que visitaría personalmente su domicilio y aún no lo ha hecho.

“Me dijo que le diera una semana más a ver qué podían hacer. Luego me entrevisté con la directora de Vivienda, pero me dijo que no procede porque no hay dinero. Pero ya voy para tres meses y una semana para mí ya es demasiado tiempo”.

La solución del problema no puede ser acometida por García Bernardo, se precisan unas tuberías específicas que, como casi todo en Cuba, escasean. 

Si el financiamiento apareciese las compañías del régimen encargadas de la obra son la Empresa de la Construcción de la Administración Local (ECAL) y Aguas de La Habana.

“Yo pedí hacer un cambio de línea para sellar eso ahí y tirarlo para el alcantarillado que hay en la calle, pero el entronque que lleva que lo hace Aguas de la Habana es en divisas y no hay dinero, así me lo dijeron”.

La ECAL encargada es parte del Grupo Empresarial de la Construcción de la Administración Local (GECAL) el cual en la evaluación de los resultados de 2019 culpó de su ineficiencia al embargo económico de Estados Unidos. El bloqueo es el gran hueco donde caen todas las culpas. 

El Grupo se compone por 13 empresas, de ellas siete constructoras dedicadas a la construcción de viviendas y a la rehabilitación y conservación de edificios multifamiliares y ciudadelas, el apartamento de García Bernardo es parte de una ciudadela.

En Cuba los problemas de los ciudadanos comunes chocan contra la pared de la indolencia. Cuba es un país de contradicciones, el Gobierno alega que no existe presupuesto para solucionar los miles de problemas de los cubanos; y a la vez derrocha recursos para convocar a marchas y manifestaciones “espontáneas” de repudio hacia el que disiente.