¿Telegram o WhatsApp? Gobierno cubano toma partido con sutileza
El multimillonario ruso Pável Dúrov, fundador y director de la plataforma Telegram, aconsejó a los usuarios de redes sociales desinstalar WhatsApp de cualquier dispositivo. Cubadebate se hizo eco de la noticia.
Íconos de Telegram y WhatsApp

El multimillonario ruso Pável Dúrov, fundador y director ejecutivo de la plataforma Telegram y a quién algunos llaman “el Mark Zuckerberg ruso”, aconsejó recientemente a los usuarios de redes sociales “desinstalar WhatsApp” de cualquier dispositivo pues la popular aplicación estaría presentando “constantes fallas de seguridad”.

La noticia en sí no sorprende, como no sorprendería que el dueño de Burguer King desaconsejara el consumo de McDonald's… Que la prensa rusa alineada con el Kremlin, como Rusia Today, publique la información, tampoco es la novedad.

Lo curioso es que Cubadebate, una voz digital autorizada por el Partido Comunista de Cuba se haga eco de esta “desinteresada” recomendación del magnate ruso.

Dúrov ofreció estas declaraciones el pasado miércoles en su canal de la plataforma que posee, y señaló que durante la semana se había producido “una nueva falla” en WhatsApp, la app de mensajería propiedad de Facebook.

 

 

Según Rusia Today—y Cubadebate—el empresario ruso habría pronosticado que “aparecerían los problemas de seguridad ‘uno tras otro’”, y dijo que la aplicación de su competencia “supone un peligro potencial no solo por poner en riesgo la información que se comparte, sino otros datos de los dispositivos en los que está instalado”.

Especialistas y usuarios que no son dueños de aplicaciones, en cambio, consideran que WhatsApp es una red segura que protege la privacidad de los clientes debido a la tecnología de encriptación de mensajes que utiliza. Otros afirman que “ninguno de los dos servicios de mensajería es 100% seguro”.

Rusia Today asegura que existe “rivalidad” entre ambas aplicaciones, aunque la brecha de popularidad entre las dos plataformas de mensajería sea tan amplia como el número que separa los 1 500 millones de usuarios de WhatsApp de los 200 millones de Telegram.

Por otra parte (o no necesariamente…), el gobierno cubano recién legalizó una técnica  que ejercía ya de facto: la vigilancia electrónica sin necesidad de una orden judicial.