Restauran Iglesia símbolo de la expropiación y la decadencia en Cuba

En el año 2013— luego de más de medio siglo de haberla confiscado— el gobierno de Cuba devolvió a la Iglesia Católica el templo Santo Tomás de Villanueva, ubicado en el barrio Siboney, de La Habana.

La iglesia Santo Tomas de Villanueva ofició como parte de la Universidad del mismo nombre en el actual municipio Playa, hasta que el 17 de abril de 1961 el gobierno revolucionario, como parte de su política de nacionalizaciones, la expropió junto a la casa de altos estudios.

La Universidad Católica Santo Tomas de Villanueva fue fundada el 15 de agosto de 1946 por los frailes agustinos estadounidenses, con la ayuda de agustinos cubanos y europeos, y en 1957 fue declarada Universidad Pontificia.

La Santo Tomas de Villanueva fue la primera Universidad privada de Cuba, y en el momento en que la expropiaron contaba con una matrícula de más de 1 600 alumnos repartidos en sus siete edificios, 10 facultades y tres escuelas. Uno de estos edificios, aun hoy en pie, fue el primero de hormigón armado que se levantó en el país. Cabe mencionar que esta universidad también fue la primera institución nacionalizada por el gobierno revolucionario.

 

Tras casi cuatro siglos de presencia en Cuba, en 1961 los agustinos fueron expulsados ​​de la isla, y junto a la universidad, el gobierno cubano les confiscó una docena de iglesias, conventos, colegios y sanatorios en La Habana y en Camagüey.

Luego de la expropiación la universidad católica fue convertida en el Instituto Tecnológico de Química Playa Girón, y la iglesia Santo Tomas de Villanueva en almacén de esa institución, para, con el paso del tiempo y debido a la falta de mantenimiento, quedar abandonada.

A partir de ese momento a iglesia sufrió un deterioro que fue en aumento con el paso de los años, acentuado por numerosos actos de vandalismo que terminaron con la destrucción de puertas, vitrales y ventanas.

El altar, los frescos, los mosaicos y los pisos también fueron dañados. La estatua de Santo Tomas de Villanueva que aún hoy se erige frente a la iglesia, fue decapitada por los seguidores de Fidel Castro bajo el fervor antirreligioso de la época. Años después, las cruces que coronaban el campanario y la fachada, fueron demolidas a golpe de mandarria.

En la década de 1990 y en la primera del presente siglo, la situación de la iglesia empeoró al verse convertida en baño público y en mercado para el comercio sexual que proliferaba en esa zona de 5ta Avenida.

 

Apenas unos años antes de que el gobierno decidiera devolver la iglesia a los agustinos, las autoridades la utilizaron como lugar de reunión con “los factores” del barrio (organizaciones afines al régimen) o con los reclusos en libertad condicional, sin dejar de mencionar que se intentó establecer en ella una discoteca, o se utilizó como set para audiovisuales y videos clip.

Estas actividades terminaron a finales de los años 2000, cuando el techo comenzó a colapsar. A partir de ese momento no se vio a nadie más en sus alrededores hasta que iniciaron las obras de restauración, las cuales ya han logrado devolverle algo dignidad.

Queda mucho por hacer para que recupere todo su esplendor, pero la Santo Tomas de Villanueva luce hoy un techo completamente nuevo, algunos vitrales confeccionados para esta etapa que comienzan, una cruz sobre el campanario y otra sobre la fachada, y una reja perimetral, nueva también, que limita el paso a todo el que no sea bienvenido.