Resolución contra el embargo: Brasil votó en contra y Colombia se abstuvo

El gobierno cubano logró hoy una victoria diplomática en Naciones Unidas al ganar la votación para poner fin al embargo por 187 votos a favor, tres en contra y dos abstenciones.

Estados Unidos e Israel repitieron este año como los países en oponerse a la resolución, dúo al que se incorporó Brasil. Se abstuvieron Colombia y Ucrania. Moldova no ejerció su derecho al voto.

La víspera, medios brasileños filtraron la información de que el canciller Ernesto Araújo y sus asesores intentaron convencer al presidente Jair Bolsonaro de que optara por la abstención, lo que tampoco tendría precedentes en el caso brasileño.


Desde hace 28 años la diplomacia cubana presenta a la Asamblea General de la ONU la resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, con éxito repetido, a pesar de que el resultado no obliga a Washington a cambiar de política.

El año pasado, el texto fue aprobado por 189 votos a favor y solo dos en contra, de Estados Unidos e Israel, sin abstención. Brasil siempre ha votado por poner fin al embargo, pero este año el derechista Jair Bolsonaro y sus asesores tienen más interés por quedar bien con la Casa Blanca que con La Habana.

Los principales medios de prensa del oficialismo, los diarios Granma y Juventud Rebelde, el portal Cubadebate, reflejaron con profusión de texto e imágenes lo que constituye una de las pocas ocasiones en que La Habana puede imponerse sobre su habitual enemigo en una disputa que dura más de 60 años.


El canciller cubano, Bruno Rodríguez, refirió en su intervención que durante los últimos meses el gobierno de Donald Trump aumentó las restricciones y sanciones contra la Isla. Según dijo, su objetivo es dañar la economía y a la vez el bienestar de las familias cubanas. “Estados Unidos sí es responsable”, agregó.

Por su parte, la representante de Estados Unidos ante la ONU, Kelly Craft dijo que esa política se justifica debido a la falta de libertades en el país caribeño y porque ayudaría a “los que piden una vida mejor”.

Expresó también que la Isla promueve la inestabilidad regional y apoya al “régimen de Maduro”. “Da pena el futuro de once millones de cubanos. Los Estados Unidos no es responsable del régimen cubano”.