Régimen demora ayuda económica a madre de niño con Síndrome de West

El régimen cubano ondea la bandera del altruismo ante la comunidad internacional; pero dentro de Cuba crecen los casos de desatención y el de Yenicel Hernández Pérez, madre cubana de dos niños, el más pequeño con Síndrome de West es uno de ellos
Yenicel Hernández Pérez, madre cubana de niño con Síndrome de West. Fotos cortesía de la entrevistada.
 

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El régimen cubano ondea la bandera del altruismo ante la comunidad internacional; pero dentro de Cuba crecen los casos de desatención y el de Yenicel Hernández Pérez, madre cubana de dos niños, el más pequeño con Síndrome de West, es uno de ellos.

A finales de diciembre de 2020 y temiendo las posibles repercusiones de la Tarea Ordenamiento en la economía familiar, Hernández Pérez solicitó una chequera; pero aún la respuesta no llega.

La trabajadora social que atiende su petición, en Fomento, Sancti Spíritus, le dijo que su caso no era vulnerable que por eso se demoraba tanto en obtener respuesta. Luego le informaron que su expediente había ido a provincia y al no ser prioritario tenía que esperar.

Ante la negativa a ofrecerle la ayuda de una manera más rápida, ella se pregunta: “Estando tan difícil como está la situación en Cuba, ¿cómo me van a ignorar así?, ¿cómo no me van a ayudar?, ¿cómo no me van a dar un autorizo para que compre en las colas?”.

Hernández Pérez no puede trabajar porque su niño de 10 años precisa muchas atenciones debido a su patología. También es una mujer enferma, padece hipertensión arterial y una enfermedad mixta del tejido conectivo que le provoca fuertes dolores y debe evitar las situaciones de estrés. 

Su único sostén son su madre y abuela que la ayudan en las labores cotidianas y hacen las colas para las que el régimen ni un carné de discapacidad les otorga.

 “Todo es un cuento y una mentira. Yo llamé a La Habana cuando comenzó la pandemia. Yo para comprar en las colas no tengo un papel que diga que mi hijo es discapacitado”, explicó.

Sobre las gestiones del gobierno de su municipalidad para socorrerla expresó que “Me las he visto críticas con la COVID-19. El gobierno me resolvió dos veces para comprar cosas, a la tercera vez que llamé me dijeron que me las arreglara como pudiera”.

Con anterioridad el Estado le pagaba una ayuda de 167 pesos cubanos que le fue retirada en 2016 cuando su hijo, Jesús David Hernández Hernández, comenzó a asistir a un centro médico psicopedagógico. “No alcanzaba para nada, pero al menos para la corriente daba”, comentó en exclusiva a ADN Cuba.

En un principio ella no quería llevarlo al centro médico por temor a que no fuera bien atendido. El pequeño tampoco come cualquier comida, solo alimentos triturados en la batidora. Se decidió a acudir a ese lugar “Cuando vi que la mujer que lo cuidaba lo cuidaba bien, yo lo dejaba con ella. Siempre me llamaban porque tenía fiebre, o no quería comer, etc.”.

Debido a la delicada salud de Jesús David su madre decide no llevarlo todos los días al centro, pero de igual manera el gobierno le retiró la chequera alegando que “el niño estaba matriculado allí y yo podía trabajar”, explicó.
 

Años atrás Hernández Pérez vivía a 11 kilómetros del municipio y no podía llevar a su hijo al hospital con frecuencia cuando convulsionaba. Luego de mucho demandarlo el régimen le dio una casa en malas condiciones para que se mudara.

Yo puedo decir que mi enfermedad se la debo a ellos, todo era un corre corre, porque ellos están acostumbrados a ese peloteo para que me dieran cualquier cosa, incluso la casa. No es que me la dieron de buena voluntad, yo iba todos los días”.

Otra de las problemáticas que aflige a esta madre es la escasez de medicamentos

“Hace cuatro meses, desde octubre, que no entra ni Clonazepam ni Valproato de Sodio que son los dos medicamentos que toma mi hijo. Son medicamentos que no le pueden faltar porque convulsiona. No hay respuesta, no entra ningún antibiótico, ningún anticonvulsionante. En la farmacia no entra nada”, dijo.

Un funcionario público, ante las constantes peticiones de apoyo de esta madre soltera, la invitó a pedir asilo político en otro país.