Jorge Jr., Yulién y la falta de “preparación política-ideológica”

El desconocimiento de Jorgito y Yulién del concepto de dictadura pone en entredicho tanto la capacidad intelectual de ambos como la calidad del sistema educativo cubano, que parece tener otra debilidad en la cacareada preparación "política-ideológica”
Jorge Jr., Yulién y un concepto esquivo
 

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Hay personas que, al parecer, pasaron la escuela, pero ésta no por ellas. Es el caso de los reguetoneros cubanos Jorge Jr. y Yulién, quienes recientemente en sendas entrevistas que les hicieron en redes sociales afirmaron desconocer el concepto de “dictadura” y por eso declinaron definir al sistema político imperante en la isla con tal sustantivo.

O ambos no fueron a la escuela el día en que tocaba tal asunto, o las asignaturas de Cultura Política, Formación Política-Ideológica y otras tantas similares que ha creado el régimen para adoctrinar a los cubanos han sido un verdadero despropósito.

Pese a los sesgos y omisiones con que en la isla se enseña lo referente a la política, hay profesores que se esmeran por trasladar a sus alumnos con profundidad y análisis lo más relevante de su materia. La dictadura cubana y sus defensores no tiemblan ni parecen sentirse aludidos cuando de hablar de totalitarismo, autoritarismo y falta de democracia se trata.

Tampoco de violaciones a derechos humanos, estado de derecho, república, civismo y otros temas y categorías asociadas a la convivencia entre hombres y mujeres, en tanto seres sociales.

Pero para Jorge Jr. y Yulién, las lecciones en las que se habló de dictadura no existieron, o las olvidaron con la misma prontitud con que el supuestamente próspero socialismo cubano olvidó la relativa abundancia de apenas tres o cuatro años en los 80.

Quién sabe si el olvido fue involuntario o a propósito, ante los cortes de circuito que hablar de democracia y política siempre producen en los cubanos que se supone y espera amen y apoyen un “sistema revolucionario”.

Cuestionado por el personaje incógnito que se presenta en redes sociales como "Un Martí To' Durako” si creía que en Cuba había una dictadura, Jorgito, el de Los 4, dijo que no sabía qué nombre ponerle.

“Sé que no están bien muchas cosas. No te sabría responder bien lo que es una dictadura. Sé que hay muchas cosas que no están correctas, pero no puedo ponerle un nombre sin saber exactamente lo que es… No puedo decir si esto es verde, sin yo tener el concepto”, argumentó el artista, que aseveró sentirse identificado con los reclamos de los jóvenes que estuvieron en el Ministerio de Cultura el 27 de enero.

“Hay inconformidades que las expreso. Estamos pasando por un momento duro. Yo no sé si está bien, mal o regular… La cosa está caliente, se está yendo de control en muchas cosas, hay que buscar una solución”, agregó. 

Su “desconocimiento” del concepto fue idéntico al manifestado por el también reguetonero Yulién Oviedo, quien antes había dicho al mismo personaje que tenía que leerse el concepto de dictadura “para decir de verdad si lo considero así. Hay cosas que están demasiado fuertes; he visto episodios de represión un poco duros que no hay que llegar a eso”.

En una simplificación muy típica, el cantante dijo que "dictadura fue Hitler porque sí mataba a la gente". Y reiteró: "Entonces tengo que leerme bien el concepto de dictadura para después debatir sobre eso. Hay sus cosas y la situación está muy difícil y se han visto episodios de represión horrendos, pero no sé, tengo que meterme dentro del concepto. Pero yo no creo que Cuba sea una dictadura".

La ausencia del concepto de dictadura de los cerebros de Jorgito y Yulién pone en entredicho tanto la capacidad intelectual de los dos como la calidad del sistema educativo cubano, que parece tener en la “preparación política-ideológica”, tan llevada y traída en la isla desde hace más de 60 años, otro talón de Aquiles.

Lógicamente, muchos descreen que no lo sepan en realidad y consideran que es que no quieren cerrarse la posibilidad de seguir cantando en Cuba, donde en definitiva radica la mayor parte de su público. 

Sería entendible desde un punto de vista práctico y utilitarista, y debe aceptarse y respetarse. Nadie puede obligar a otro a decir lo que quiere escuchar, aún y cuando sea justo, legítimo o una realidad más grande que una catedral.

Pero por si de verdad ambos reguetoneros desconocen qué define a una dictadura y no les basta con elementos como represión al disenso y falta de pluralismo político, más que visibles en Cuba, el concepto de una de esas tantas webs que resumen el conocimiento para ponerlo al alcance y entendimiento de la mayoría de los mortales (https://concepto.de) puede ser muy útil y beneficioso para ambos.

Una dictadura es una forma de gobierno en la que un solo individuo, o un grupo pequeño de ellos, sostiene el poder absoluto sobre el Estado de manera indefinida y sin limitaciones constitucionales reales. Implica que el poder político se ejerce de manera autoritaria, vertical, sin espacio para el debate ni el disenso, y por lo tanto tampoco para el ejercicio de la democracia. Las dictaduras pueden instaurarse de maneras muy distintas, algunas incluso llegando al poder democráticamente, otras a través de revoluciones, guerras civiles o golpes de Estado. Pero incluso si su origen es legítimo y democrático, las prácticas autoritarias y el desbalance de poderes que implica toda dictadura impide su remoción del poder, y a veces incluso su sola denuncia".

En esos párrafos sólo faltarían ejemplos puntuales como el de Cuba -cuyo régimen actual devino de una revolución en principio democrática y popular-, Korea del Norte, Venezuela, Chile en los años de Pinochet y muchos más a lo largo de la historia de la humanidad.

Algo va mal con la preparación política en Cuba cuando dos destacados exponentes del género urbano, de los que se les ha permitido salir en la televisión nacional, viajar, regresar y hasta fijar residencia en Miami sin que se le cierren las puertas de la isla, como el caso de Yulién, no dominan un concepto tan básico.

Cierto que es problemático, porque hablar de él sin mencionar al régimen puede verse tan surreal o cínico como una serpiente hablando de cuán arrastrada son las lombrices, No obstante, el oficialismo no ceja en su empeño de definir al sistema cubano como uno democrático y de derecho, aunque la realidad le aplaste, y dos voces más, o menos, siguiendo esa práctica no harían la gran diferencia de inmediato.

Los artistas alegaron desconocimiento y hemos de creerles y respetarlos, aún y cuando parezca increíble o tonto. Son al final víctimas de la falta de libertades, derechos y preparación política, esa que va a terminar pasando factura en Cuba incluso a los “cuadros” que creen estar muy preparados.