"A los opositores los tenemos vigilados": memorias de un cederista anciano

Los CDR se fundaron el 28 de septiembre de 1960, en La Habana, con el objetivo de evitar actos de desestabilización del sistema político cubano y mantener vigilada a la oposición interna
 

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¿Quién no conoce al vigilante del “comité”, ese personaje de vista de águila para las “ilegalidades”, celoso veedor de los intereses revolucionarios en el barrio? Todo lo ve, todo lo sabe, todo lo informa. Si el calvo de la esquina es calvo natural o porque se rapa, con quién se acuesta el del quinto, qué hace Zutano por las mañanas, que se levanta tan temprano y llega tan tarde. Le queda bien el dicho: "nada humano me es ajeno".

Sí, todos lo conocemos, pero casi nadie ha escuchado de sus hazañas por boca propia, sino por rumores entre vecinos. Guillermo Vizcaíno vive en Bayamo, provincia Granma, y durante décadas fue jefe de vigilancia de un Comité de Defensa de la Revolución (CDR). Incluso le dieron un diploma por vigilar con esmero; tan bien lo hacía que hasta llegó a recorrer los barrios aledaños, una labor que sobrepasa sus responsabilidades, para mantener “la guardia en alto”, como dice el lema.

Pero “hoy la guardia está por el piso”, declaró el anciano Guillermo a ADN Cuba. Ya a nadie le importa la guardia cederista y él tiene muchos años y problemas de la presión como para seguir en esa faena revolucionaria. “Les pedí que pusieran a otro; yo estoy viejo”, comentó.

Guillermo es un hombre muy sincero: Comentó que entre sus funciones estaban “dar información a los organismos que lo soliciten” y opinar sobre el comportamiento de personas en el barrio cuando algún centro de trabajo lo solicitaba para saber si contratarlos o no.

Sin embargo, no importa que la gente emigre, que los cederistas comprometidos se hagan viejos o que se pierda el fervor patriótico, hay cosas que nunca cambian. Los “elementos” opositores en el barrio siempre están vigilados. “Son personas que están en contra de la Revolución y los CDR”, según Guillermo.

“¿Pero la vigilancia está activada con todas esas personas?”, preguntó nuestro reportero. “¡Claro, por supuesto!, todas están vigiladas”, comentó Guillermo con expresión muy seria.

Los CDR se fundaron el 28 de septiembre de 1960, en La Habana, con el objetivo de evitar actos de desestabilización del sistema político cubano y mantener vigilada a la oposición interna.

Los críticos del sistema socialista opinan que los CDR ha producido una estructura controlada por el estado que, además de su labor social, ejerce la principal misión de vigilar y controlar la vida tanto pública como privada de las personas y de todos los vecinos, desde un nivel muy cercano a estas.

Los CDR también han sido criticados por algunos grupos de derechos humanos por involucrarse en los llamados “actos de repudio”, los cuales incluyen abuso, intimidación y en ocasiones, agresiones físicas en contra de aquellos que son considerados contrarrevolucionarios, es decir, enemigos de la Revolución.