La policía no hace caso a las denuncias del pueblo cubano

ADN Cuba entrevistó a varias víctimas de la impunidad de la que gozan delincuentes en Cuba, una suerte de protegidos por los órganos represivos como la Seguridad del Estado
 

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La policía del régimen cubano, cuando le conviene, no hace caso a las denuncias del pueblo, sobre todo cuando esas denuncias provienen de opositores y activistas.

ADN Cuba entrevistó a varias víctimas de la impunidad de la que gozan delincuentes en Cuba, una suerte de protegidos por los órganos represivos como la Seguridad del Estado.

Cuenta Maikel Chivás, desde Guantánamo, que a principios de 2019 robaron en su vivienda: rompiero la ventana, se llevaron el DVD, dinero de la corriente eléctrica, entraron al cuarto de su abuela mientras ella dormía y se robaron el ventilador.

Al cabo de dos o tres horas llegó la policía y criminalística: tomaron huellas en las ventanas, televisor y en varios lugares.

"Trajeron los perros y marcaron una dirección pero ellos dijeron que iban a hacer su trabajo. Tengo una denuncia hecha y estas son las horas que nadie da una respuesta", explicó Chivás luego un año sin justicia.

Por su parte, el opositor Niober García Fournier destacó que en 2015 fue atacado por un paramilitar al servicio de la Seguridad del Estado conocido como "Burlón". Sufrió una herida en la parte de abajo del pulmón izquierdo y un derrame por lo que estuvo hospitalizado durante 20 días. 

"Puse una denuncia acá en la unidad policial para que lo lograran llevar allí a la unidad. Alrededor de 30 opositores tuvieron que ir a protestar allí para que lo fueran a buscar a su casa. Lo tuvieron alrededor de una hora en la estación y lo soltaron. Hicieron como que iban a abrir un proceso y hasta la fecha no ha habido ningún juicio ni proceso penal en su contra". Han pasado 5 años de los hechos.

A Niober también le impusieron este mes una multa de 120 dólares por sus publicaciones en redes sociales, alegando violación del Decreto Ley 370.

Por otro lado, Mariano Rodríguez relató a ADN que el 28 de agosto del año anterior estaba por un parque y  dos muchachos de 17 años estaban con una cabilla y un cuchillo y lo quisieron agredir.

"Yo salí corriendo y me encontré a un guardia y el guardia me llevó a la policía y llamaron a mi papá para que me fuera a recoger porque solo no me iban a dejar salir", dijo.

Su padre, Damián Rodríguez cuenta que llegó a la unidad quiso formular una denuncia y ahí nunca lo atendieron. "Debido a que estos policías no hacen nada con estos menores armados se cometen varios delitos y asesinatos en Guantánamo".