La coyuntura nuestra de cada día: La Habana despierta con escasez de combustible
Eso de que "la coyuntura" era coyuntural va revelando cada día, con cada nueva noticia, que en realidad "la cosa", como decimos allá, anda muy mal y no va a cambiar para mejor en mucho tiempo
Fila para comprar combustible en La Habana

La coyuntura”, aquel episodio de graves carestías que Díaz-Canel prometió desaparecería tan rápido como llegó, sigue ocasionando problemas a los cubanos. Hoy La Habana se despertó con filas enormes de automóviles a la espera de comprar combustible, al parecer, desaparecido.

Las imágenes publicadas por Patrick Oppmann, corresponsal de CNN en La Habana, muestran las “colas” en las cercanías de las gasolineras, como ya se ha hecho habitual, no sólo en La Habana.


ADN Cuba reportó la falta de combustible en Santiago de Cuba el 3 de febrero, que paralizó a los motoristas, famosos por hacer de taxistas sobre sus motocicletas de origen soviético. Sobre ellos recae buena parte del transporte en la ciudad. Un video publicado en Facebook mostró entonces largas filas en las gasolinas. Se les permitió comprar 10 litros por persona.

Por otra parte, el 8 de febrero, un reporte de Radio Coco, emisora de la capital cubana, orgullosamente exponía que en La Habana Vieja “aún se mantienen y fortalecen las medidas aplicadas durante el mes de septiembre, cuando el país se vio obligado a disminuir el consumo de combustible”.


En concreto, estaban movilizando a los inspectores de tránsito para que detuvieran a los autos con chapa estatal para cargar personas en las estaciones de ómnibus, práctica conocida en la capital, pero que por “la coyuntura”, cobró vigor.

Ese mismo día, publicaciones en Facebook del usuario Héctor C S R enseñaron lo difícil que resultó para muchos adquirir gasolina en el Cupet de La Shell, en Guanabacoa. A juzgar por sus comentarios, fotos y hasta un video, la estabilidad en el suministro de combustibles está lejos de llegar a la isla, siempre dependiente de amigos foráneos y no de sus propios esfuerzos productivos.


“Desde las 11 de la noche teníamos marcado en el Cupet de la Shell, éramos el ocho en la cola y solo alcanzó la gasolina para seis carros. Por qué vendieron sin control y solamente 500 litros. Eso es una mierda, que no es justa”, denunció Héctor.

Según detalló después en otras publicaciones, parte de la crisis en ese Cupet fue porque la mayoría de la gasolina estaba destinada a autos estatales, en detrimento de particulares que hacen normalmente la cola.

“Perfecto, la gasolina solo para estatales, los particulares a matarse por la miseria que venden en la mañana”, se quejó el usuario de Facebook, al tiempo que cuestionó por qué la policía que intentaba “ordenar la cola” y mantener el orden en el Cupet, así como los trabajadores del mismo, permitían que un carro estatal estuviera llenando galones de “la gasolina que no le toca”.

Parece que la coyuntura regresó, nunca se fue o en realidad resultó ser una maniobra retórica del gobierno pues, bien visto el asunto, Cuba anda en “coyuntura” desde la caída del campo socialista, y quizás antes.