Gran Logia Masónica de Cuba celebra 160 años
En la ceremonia, el soberano gran comendador del grado 33, José Ramón Viñas, declaró que la masonería ha influido en la formación de la nacionalidad cubana
Integrantes de la Gran Logia de Cuba

La Gran Logia Masónica de Cuba celebró su aniversario 160 con un acto en Santiago de Cuba al que asistieron representantes de 50 logias del mundo. Los congregados rindieron honor a un gran defensor de la masonería: José Martí.

En la ceremonia, el soberano gran comendador del grado 33 –el más alto en Cuba-, José Ramón Viñas, declaró que la masonería ha influido directamente en las luchas de independencia y la formación de la nacionalidad cubana, así como en la cultura de la Isla.


La víspera, cuatro activistas del exilio cubano dirigieron una carta al Consejo Supremo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, rito masónico al que pertenece José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), con una “petición de ayuda” en favor del opositor, detenido por 65 días en cárceles del régimen cubano.

Yunier Suárez, uno de los promotores de la carta y activista de la iniciativa ciudadana Cuba Decide, dijo a Katerine Mojena, miembro de la directiva de la UNPACU, que el llamado se hizo desde el respeto absoluto a la masonería y sus códigos.

Ferrer confesó que se hizo masón con 28 años de edad, en noviembre de 1998, en la Logia Valle del Cauto, correspondiente a Palmarito de Cauto, en Santiago de Cuba.

Entre 1999 y 2003, tuvo una vida masónica muy activa y dinámica. En su logia ocupó varios cargos: Orador, Secretario y Representante ante la Gran Logia de Cuba.

Pese a que la masonería como institución alega que no se debe inmiscuir en asuntos políticos ni religiosos, muchas son las evidencias de que, a lo largo de la historia cubana, han levantado su voz en defensa de la libertad y la justicia.