Graban intento de salida frustrado por Tropas Guardafronteras

En las redes sociales están circulando varios videos e imágenes de un reciente intento de salida ilegal vía marítima, que habría sido frustrado por las Tropas Guardafronteras del régimen.

Tomadas con un teléfono celular, las imágenes muestran una precaria embarcación que transportaba cerca de media docena de personas por el estrecho de la Florida.

Los Guardafronteras habrían abortado la salida tras la presencia en aguas internacionales de un CoastGuard norteamericano, lo que ha hecho que los materiales se hayan vuelto virales desde su publicación este 19 de febrero, en el perfil del usuario de Facebook nombrado Marcos Antonio Soto Morell, avileño de 53 años de edad y residente en Madrid. 

Posted by Marcos Antonio Soto Morell on Wednesday, February 19, 2020

Éste dejó saber en su muro que la rústica embarcación terminó hundiéndose y que entre los siete tripulantes viajaba una joven embarazada, que abortó “debido al susto ante el peligro de morir ahogada”. Asimismo, según Soto Morell, después de detenidos los que intentaron huir de la isla fueron conducidos al puerto de Guardafronteras de La Habana, “donde los multaron con cinco mil pesos”.

IMAGENES CLARAS DE LA SITUACION EN AGUAS INTERNACIONAKES DEL HUNDIMIENTO DE UNA RUSTICA EMBARCACIN CON UNOS 7 TRIPULAM NTES A BORDO EN LA CUAL VIAJABA UNA JOVEN EMBARASADA LA CUAL ABORTO DEBIDO AL SUSTO ANTE EL PELIGRO DE MORIR AHOGADA YA QUE NO SABE NADAR DESPUES DE DETENIDOS LOS GUARDAS COSTAS CUBANOS LO CONDUJEROR AL PUERTO DE GURDA FRONTERA DE LA HABANA DONDE LOS MULTARON CON 5000 PESOS ESTOY JOVENES SALIERON DE LAS COSTAS DE PUNTA ALEGRE POBLADO EN LA COSTA NORTE DE LA PROVINCIA DE CIEGO DE AVILA DENUNCIAMOS LA PATENTE VIOLACION DE LOS DERECHOS HUMANOS PUES PONEN EN PELIGRO LA VIDAS DE ESTOS JOVENES QUIENES QUERIAN LLEGAR A TIERRAS DE LALIBERTAD....

Posted by Marcos Antonio Soto Morell on Wednesday, February 19, 2020

“Estos jóvenes salieron de Punta Alegre, poblado en la costa norte de la provincia de Ciego de Ávila”, precisó el testimoniante en Facebook, donde además patentó su denuncia a “la violación de los derechos humanos, pues ponen en peligro las vidas de (…) quienes querían llegar a tierras de la libertad...”

Más adelante, en espacio no privado e interactuando con decenas de comentaristas intrigados por cómo pudieron salvar las imágenes en el aparato móvil, Marcos aclara que fue “usando una aplicación tipo candado”, la cual no fue descubierta en La Habana por quienes les registraron.
“Es triste, estos jóvenes gastaron todos sus humildes ahorros para realizar su salida de Cuba y ahora fueron multados (…) con cinco mil pesos cubanos.”

Se pregunta: “cómo van a pagar esa multa cuando en Cuba solo hay miseria...”

Sobre la intercepción ocurrida abunda:

“(…) no pudieron llegar, pues despiadados Guardafronteras con sus criminales actuaciones les impidieron sus sueños convirtiéndolos en terribles pesadillas”.

“Hoy el mundo está viendo y conociendo sus casos y reconociendo (…) el valor de enfrentarse con honor a quienes los maltrataron y en clara violación de los derechos humanos les hundieron la embarcación rústica que un día construyeron en aras de sus sueños (de) ser libres estamos con ustedes la patria es de todos...”

En los minutos grabados y difundidos que consiguieron salvarse dentro del teléfono que no fue anegado milagrosamente, se constata la persuasión de que fueron objeto por parte de las autoridades migratorias norteamericanas de parar el itinerario de la fuga, así como los reiterados intentos de hundimiento al cabo conseguido, más las amenazas recibidas de pares cubanos.
Se escucha con claridad a la parte cubana proferir que “están en aguas cubanas” e inmediatamente comienzan a lanzarles grampines, justo donde la visita precedente de la nave yanqui insinúa otra cosa.

El flujo de emigrantes potenciales de la isla --desesperados de nuevo tipo ante el empeoramiento de los estándares vitales del “período coyuntural”, más la falta de alternativas concretas a sus proyectos de vida— se ha disparado considerablemente, desafiando el peligro tanto por mar como por tierra. Todo ello muy a pesar de las prohibiciones vigentes desde ambas orillas del estrecho marítimo, las que suelen ser ignoradas como secuela de otro mal mayor, que es permanecer muriendo de algún modo en ella.