Esposa de preso político enfermo no sabe de él hace 20 días
La mujer contó que el pasado 23 de abril a SIiverio le dieron dos isquemias transitorias, día en que pudo hablar, pero luego no supo nada más
Esposa de preso político enfermo no sabe de él hace 20 días

Lucinda González, la esposa del prisionero político cubano Silverio Portal Contrera, denunció este lunes que no sabe de él desde hace 20 días.

La mujer contó que el pasado 23 de abril a SIiverio le dieron dos isquemias transitorias, día en que pudo hablar, pero luego no supo nada más.

"Acuso y hago responsable al régimen castro-comunista, a la Seguridad del Estado y al jefe de la prisión 1580 de lo que le pase a Silverio y a cualquiera  de nuestros presos políticos, ya que con esta pandemia debieron soltar a todos los presos políticos, que están injustamente recluidos. Libertad inmediata para todos los presos políticos", concluye el mensaje de González.

Además, la opositora hizo llegar a ADN Cuba un audio de la conversación que sostuvo con un compañero de prisión de Portal Contrera.

"Las cosas que usted le mandó el día 11 se las dieron el día 20. Y el nasobuco se lo quitaron. No lo dejaron entrar todo. De un ojo ya no ve y está fuera ya de la celda de castigo", se escucha que dice el recluso.

“Todo se está sacando al mundo. Ahora mismo yo lo voy a denunciar a la ONU y a Amnistía Internacional”, concluyó Lucinda.

El pasado 1 de abril, esta mujer también reclamaólos derechos de su esposo, quien cumple una condena de 3 años y 6 meses de privación de libertad.

El opositor fue acusado de desorden público y desacato a las figuras de Fidel y Raúl Castro.

Desde el año pasado, Portal Contreras denunció la falta de medicamentos que afecta a los reclusos en la prisión de Valle Grande.

 A través de una carta a la que tuvo acceso ADN CUBA— y que estaba dirigida a la Sección 21 de la Contrainteligencia de los Órganos de la Seguridad del Estado— Portales aseguró en 2019 que le pedían a los reclusos que “se suministren sus propios medicamentos, ya que la prisión no se los puede proveer”.

Silverio cuenta en su carta que luego ser detenido en casa de su madre en Alamar, fue enjuiciado al otro día en el Tribunal Popular de Centro Habana y acusado de “hablar mal de Fidel y Raúl, los dirigentes de la Revolución” frente a unas 150 personas en el Parque Central.