Amaury Pacheco: No podemos quedarnos inmóviles y silenciosos

"Hemos desarrollado la capacidad de conectarnos y construir esa plaza cívica que necesitamos para resolver los males que padecemos como ciudadanos y como artistas", afirmó Amaury Pacheco, poeta, escultor y performer cubano
Amaury Pacheco: No podemos quedarnos inmóviles y silenciosos
 

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Amaury Pacheco (Matanzas, 1969) es un poeta, escultor y performer cubano, con años de experiencia en el mundo de una cultura hecha en las márgenes. El artista, integrante del Movimiento San Isidro, también realiza la coordinación y producción general de Omni Zona Franca, un grupo multidisciplinario de vanguardia artística y proyección socio-comunitaria surgido en 1997 en Alamar, al este de La Habana.

Ha sido protagonista de varios de los procesos más importantes del arte alternativo cubano en los últimos veinte años, incluyendo festivales como Poesía Sin Fin y Rotilla. Recientemente ha estado activo en protestas pacíficas contra el Decreto Ley 349, la censura del arte independiente y la falta de libertades creativas, de expresión y derechos humanos en la isla.

Pacheco cuenta para ADN Cuba sus impresiones sobre las proyecciones cívicas contra el régimen y las acciones represivas contra artistas a favor de la democracia en el país.

El arte y el periodismo independientes se han visto en el centro de los ataques mediáticos del régimen: difamaciones en la prensa oficial, programas dedicados a sembrar odios y separatismos entre los cubanos, filtraciones ilegales de audios y chats personales. ¿Cree usted que aún se puede abogar por el diálogo luego de esta malsana campaña estatal?

Creo que sí. Permanecer centrados en diálogo es la posibilidad de explorar todas sus capacidades. Estamos entrando en primer nivel, el diálogo tiene perspectiva de futuro, es el instrumento más apropiado que tiene este movimiento artístico cultural. Debemos pensar de manera estratégica pues estamos frente a un monolito que de simplemente presentarle razonar ya comienza a desmoronarse. Muestra sus puntos débiles, su incapacidad para abordar la Cuba presente y futura. No pensemos que con un primer intento vamos abrir esa puerta clausurada por más de 60 años. Ahora bien, el diálogo debe ser acompañado por la presión en lo público y con propuestas bien definidas. Dialogar entre todos, cubanas y cubanos, familias, gremios, sectores, mirarnos y entender lo que queremos, son pasos que forman una parte importante del diálogo como camino. 

Después de los sucesos del 27 de enero, en el que el Ministro de Cultura y toda su camarilla usaron la violencia física y permitió la represión policial contra los jóvenes que se reunían pacíficamente frente al Ministerio ¿Por qué cree usted que es importante firmar la Carta para la dimisión de Alpidio Alonso y sus funcionarios?

Creo que es súper importante firmar la carta de dimisión. Es la respuesta de una ciudadanía activa con toda su conciencia frente actos de este tipo. No podemos quedarnos inmóviles y silenciosos, la rueda de la fortuna cívica está tocando las puertas. Esa acción violenta que sucedió el 27 de enero por parte del  Ministro de Cultura es el top de la intolerancia. Estamos hablando del Ministerio de Cultura no del Ministerio del Interior, que ya sabemos que por años reprime, vigila, acosa a todo ciudadano que piensa diferente. Entonces para qué nos sirve un Ministerio de Cultura que tiene el mismo objeto social que  la Seguridad del Estado. La cultura no separa, sino dialoga y nos suma a su espacio materno porque desde ahí brotan los impulsos de prosperidad y vida de una nación. No podemos darnos el lujo de tener funcionarios que no respondan al élan vital de la cultura. La ciudadanía debe estar alerta para que estos actos violentos no echen raíces. El deber de todo ciudadano es cuestionar a sus líderes, mantenerlos honestos y hacerlos responsables, si no lo son.

El artivismo parece estar siendo efectivo en la sociedad cubana que disiente del poder. La sentada de centenares de artistas y periodistas frente al Ministerio de Cultura y el acuartelamiento de San Isidro han logrado crear, desde una raíz artística, movimientos cívicos. ¿Cómo valora el artivismo en Cuba? ¿Es capaz de generar inquietudes dentro de los procesos sociales?

El artivismo en Cuba es un legado que ha pasado de generación en generación. Toma décadas de experiencia. Estas prácticas movilizadoras de los procesos sociales deben ser valoradas como eso, procesos, marcados por hitos muy específicos. A partir del 2018 ha habido un nuevo florecimiento activado por el Decreto 349 y que marcó un precedente de éxito en el posicionamiento cívico de la lucha por los derechos artísticos y culturales. No ha parado de crecer desde entonces. La peculiaridad de este tiempo es la conectividad del mundo a través de las redes sociales. Hemos desarrollado la capacidad de conectarnos y construir esa plaza cívica que necesitamos para resolver los males que padecemos como ciudadanos y como artistas.

Ha sido importante unir la poesía al artivismo, ¿Cuáles serían los retos de hacer este arte en el ambiente represivo del régimen cubano?

¿Para qué sirve la poesía? Ahí se me reveló su importancia. Voy a citar una genealogía de cuatro grandes poetas  para responder de modo directo, conciso y no quede duda de mi posicionamiento en el espacio de la poesía, su operación en el mundo real. El poeta Pácido, que sufrió persecución por el gobierno español, después de haber sido acusado por conspirador, iba recitando un poema frente a imagen de la muerte misma. Es una situación radical pero la poesía estaba ahí como un manto protector y emancipador.                                                                                                          

José Martí escribió: “La poesía es más importante que la industria porque apuntala y derriba las almas”, esta frase es medular para mí, es un acceso directo al imperio de la poesía y a su capacidad restauradora y operativa.                                                                                                                        

Por otra parte, está Lezama Lima que consolidó una estructura clara. En su diario de apuntes donde aparecen las coordenadas de su sistema poético, nos habla de la mañana del 30 septiembre de 1930. Hubo una gran manifestación estudiantil donde Rafael Trejo muere y Pablo de la Torriente fue herido de gravedad. Una manifestación que hizo aflorar la actitud oposicionista del pueblo cubano. En voz de Lezama: Trejo es un gran ejemplo, con su muerte se llega a la profundidad histórica y hace surgir todas las posibilidades políticas e imaginativas. Ahí ensamblo otro fragmento de la propuesta lezamiana: “la metáfora como persona y la imagen como situación”.     

En mi apropiación de estos centros iónicos propongo un giro, la persona como metáfora y la situación como imagen. Cada nueva imagen que creamos en la actualidad supone nuevos retos. En los últimos meses el espacio cívico se ha llenado de nuevas personas frente a la situación/libertad, situación/Derechos Humanos,  situación/símbolos patrios. Inmediatamente afloran las nuevas formas de arte que conjugan las redes sociales, los procedimientos legales, la incidencia política, las intervenciones públicas, las huelgas, el arte expandido hacia lo operativo. 

“La poesía es conocimiento, salvación, poder, pensamiento no-dirigido. Expresión histórica. Es ejercicio muscular. Es diálogo con la ausencia: epifanía, angustia, presencia. La poesía revela este mundo y crea otro. La poesía es Operación capaz de cambiar el mundo”…, afirmó Octavio Paz.

¿Qué le gustaría decirles a los poetas cubanos que aún no se han pronunciado ante la censura y difamaciones?

Prefiero hablar con todos los poetas cubanos, para hablar con los poetas lo mejor es un poema, un fragmento de poema de mi amigo, maestro, Juan Carlos Flores, del CD Vegas Town, Mosquitos, transcribo:

Los mosquitos son ángeles

recordándonos con sus picadas

lo que nunca debimos olvidar.

En el tiempo atroz de la seca

donde la risa del ángel se equipara

a la risa del enterrador.

La picada del poema nos recuerda

lo que nunca debimos olvidar.

En el tiempo atroz de la seca

donde la risa del ángel se equipara

a la risa del enterrador...

_¡aprisa apenas queda tiempo!


Amaury Pacheco del Monte,(Omnipoeta) 2 de agosto de 1969, Colón, Matanzas, Cuba. Poeta, escultor, performer, realizador audiovisual, productor de CDs de poesía, creador y director de OmniZonaFranca y del festival Poesía Sin Fin (1997/2017), fundador/coordinador del Movimiento San Isidro, activista por los Derechos culturales, artísticos y civiles. Ha desarrollado y compartido las Poéticas Operativas, método práctico de vinculación entre procedimientos poéticos para la alfabetización y activación cívica dedicándose a apoyar a proyectos y organizaciones de la sociedad civil independiente cubana.