Atardecer romántico de la cubana Rachel Valdés y Alejandro Sanz

La pareja de moda hizo una pausa en sus compromisos profesionales para cenar en un céntrico restaurante en las alturas de Madrid
Rachel y Sanz
 

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La pareja de moda en España, la de la artista visual cubana Rachel Valdés y el cantante Alejandro Sanz hizo una pausa en sus compromisos profesionales para cenar en un céntrico restaurante en las alturas de Madrid donde se dejaron ver tomados de la mano con una puesta de sol muy romántica de fondo.

Hace unos días desconectaban en una paradisiaca playa de aguas cristalinas, en el primer sábado del verano. Ahora el cantante y la artista disfrutaron del envidiable atardecer de Madrid desde una de las terrazas con mejores vistas de la ciudad.

Un momento mágico que presenciaron mientras se daban la mano y veían desde otra perspectiva algunos de los lugares más emblemáticos de la capital española como el edificio Metrópolis o el del Banco de España, la plaza de Cibeles, el Palacio de Buenavista o los primeros metros de las emblemáticas Gran Vía y calle Alcalá.

“Los lugares solo tienen sentido si se comparten. Y compartirlos con la gente que quieres es lo que da sentido al simple y maravilloso hecho de estar vivos. Es el círculo vicioso de la vida, sentir y compartir", escribió el intérprete de temas tan conocidos como “Amiga mía”, “Corazón partío” o “Mi persona favorita” al costado de la imagen que compartió en redes sociales con los fans.

Sanz apostó en la salida por un look en color negro con chaqueta, gorra y gafas de sol. También buscando pasar desapercibido en una ciudad que le sabe de memoria. Mientras Rachel, se vio con pantalones rosas y camiseta blanca, y además le ha dicho al cantante que lo ama al ver fotografiado este mágico instante. A la foto reaccionaron muchos de sus amigos como Eva González, Pepe de Lucía, Poty Castillo, Greeicy o Águeda López, entre otros que les han escrito cariñosos mensajes al verlos disfrutar tanto.

Durante la primera etapa de su relación amorosa, que comenzó tras coincidir en Miami mediante unos amigos en común, Rachel y Alejandro apostaron por la intimidad. Con el paso del tiempo ambos mantienen la misma postura pero muestran con naturalidad lo felices que son juntos y como se apoyan en sus respectivos proyectos laborales.