Fernando Rojas, el duelo que pudo haber sido y no fue

El viceministro Fernando Rojas retó a duelo a un cibernauta, molesto por sus ofensas "contrarrevolucionarias", pero se quedó con las ganas de darle su merecido al vil caballero
Fernando Rojas, el duelo que pudo haber sido y no fue
 

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Molesto y burlado por un enemigo sin rostro, el viceministro de Cultura, Fernando Rojas, se quedó hoy con las ganas de batirse en duelo con un cibernauta al que citó en el monumento a Benito Juárez, cito en la calle G de La Habana.

“Te estoy retando, cobarde anónimo. Da la cara”, así escribió el funcionario a un tal “Arapet” luego de un intercambio en Twitter, que nadie sabe si es una persona real o un bromista con la envidiable capacidad de sacar de quicio a este dignísimo burócrata.

Lo cierto es que Rojas asistió al lugar del gallardo encuentro en que se batiría a puños con el otro caballero, y tras esperarlo por 15 minutos regresó con el rabo entre las piernas, como se dice coloquialmente, y quién sabe si con los puños calientes, sin poder darle su merecido al “cobarde anónimo”.


Eso sí, nadie podrá decir que Rojas deshonra su palabra. Para dar cuenta de que él es un valiente, subió a su cuenta de Twitter una foto en el lugar del duelo, donde luce un atuendo “26 de julio”: camisa roja y pantalón negro, que completaba una pose de soldado, todo rectitud y manos a un costado del cuerpo, en posición de “¡firmes!”.

Por desgracia, y para sorpresa del funcionario, nadie lo esperaba allí. El siniestro duelista resultó ser tan anónimo como escurridizo.

“Gracias por otra confirmación indirecta de que nadie me espera”, declaró Rojas entonces, como contesta a los cibernautas que le decían, sin respetar su dignidad, que era lógico que nadie lo esperaba. Era lógico para todo el mundo, excepto para el viceministro.

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