Escenario actual indica que Cuba está a las puertas de una crisis humanitaria

El coronavirus amenaza sobremanera a Cuba y no precisamente por el número de contagios y muertes que deje, sino por todo lo que puede acentuar la permanente crisis económica de la isla
Escenario actual indica que Cuba está a las puertas de una crisis humanitaria
 

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Si bien la pandemia de coronavirus está desatando una crisis mundial, que amenaza con impactar en todas las economías de un mundo globalizado e integrado en importantes cadenas globales de valor, a Cuba la amenaza sobremanera y no precisamente por el número de contagios y muertes que deje.

La pandemia ha venido a sumarse a otro conjunto de factores, cuasi permanentes, que se agravan en el tiempo y van tensando cada vez más a una economía siempre insuficiente para satisfacer las necesidades de su población. Entre estos destacan el colapso de la economía venezolana, principal socio comercial de La Habana, y la política de presión de la actual administración estadounidense sobre Cuba y Venezuela.

Si a esto sumamos el poco éxito de las reformas introducidas hace más de una década por Raúl Castro para lograr un “desarrollo próspero y sustentable”, y una economía más productiva y eficiente, así como las reticencias del régimen a adoptar medidas que conlleven realmente a un crecimiento económico, tenemos que el coronavirus ha hallado en Cuba un terreno fértil para dejar tras de sí una crisis de enormes proporciones.

Ello, al punto de que muchos ven en el escenario actual de la isla las puertas de una crisis humanitaria. Según el comunicólogo Lenier González, “el año 2020 pasará a la historia de Cuba como uno de los más estremecedores de las últimas décadas. Incluso, pudiera llegar el caso de que se configuraran escenarios similares a los acaecidos durante el llamado “Período Especial”, tras el colapso de la Unión Soviética, cuando hubo una contracción del PIB superior al 30 por ciento”.

En un ensayo publicado en The Dialogue, González subraya que hoy impactan sobre Cuba “una serie de factores externos de gran envergadura, en los que la crisis global provocada por el Covid-19 tendrá consecuencias demoledoras para la economía mundial y, obviamente, también para Cuba”.

“A ello debemos sumar las conocidas distorsiones estructurales del modelo sociopolítico cubano, con su perdurable matriz soviética”, apunta, para luego subrayar que “la combinación de elementos externos e internos configura un presente de crisis nacional, con perspectivas crecientes de profundización”.

Y ciertamente es así. Si en Estados Unidos, China, Europa, México y Latinoamérica toda soplan aires de crisis, cómo le irá entonces a Cuba, siempre en crisis de por sí desde que quedó sola en el mundo defendiendo supuestamente ideales, a costa de un permanente estado de precariedad, escasez y fracaso económico.

La respuesta es simple. Le ha de ir presumiblemente muy mal. No sólo Venezuela sigue yendo cuesta abajo, y con ella lo harán también las sumas que en materia de comercio, colaboración y pago por servicios hace al régimen cubano; también siguen esa tendencia el aporte de divisas que la exportación de servicios médicos da al PIB de la isla, al igual que el turismo, parado totalmente por el impacto de la pandemia.

Los testimonios de escasez abundan en las redes sociales, pero también se constatan fácilmente en el día a día de la isla. Sin dudas, el coronavirus dejará tras de sí una aguda crisis, que no se exagera al pensarse podrá tener hasta dimensiones humanitarias.