Diasniurka Salcedo está a salvo tras secuestro y desaparición

Luego de permanecer cinco horas en el monte y caminar 15 kilómetros para llegar a su casa, la activista se comunicó con ADN Cuba y contó detalles de lo sucedido.
 

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La activista cubana Diasniurka Salcedo regresó a salvo a su casa en la tarde de este 25 de marzo, luego de ser secuestrada por la policía política, que la dejó abandonada en un monte, en algún lugar de la provincia Artemisa.

En declaraciones a ADN Cuba, la joven precisó que la policía política la amenazó con su hijo. Le exigió que dejara de denunciar, sino ella tanto como su familia sufriría las consecuencias. También trataron de amedrentarla con una burda técnica de matones: enseñarle un arma de fuego, para infundir miedo.

Todo esto ocurrió hoy en la mañana, durante el arresto, tras el cual, como mayor escarmiento, la dejaron tirada en la maleza. Tuvo que caminar unos 15 kilómetros para llegar a casa durante las cinco horas que permaneció desaparecida. Al momento, se comunicó con nuestra redacción.

Poco antes de hablar con ADN Cuba, Salcedo declaró en una publicación en redes sociales que la socorrió un campesino, luego de que viera cómo un hombre intentaba arrebatarle el teléfono celular. La activista grababa en ese momento un mensaje para dar a conocer el atropello que cometieron contra ella. 

"Me dejaron en medio de la maleza no lograba reconocer el lugar, luego veo a alguien en bicicleta que se me acerca e intenta arrebatarme el móvil. Entre forcejeo y forcejeo, el móvil se apagó y yo intentaba prenderlo. Mi suerte fue un señor que pasaba en un caballo y le gritaba a ese hombre quien, al darse cuenta, se alejó con urgencia", dijo.

Desde el 24 de marzo, nuestra colaboradora permanecía bajo vigilancia de agentes de la Seguridad del Estado que le impedían salir de su vivienda.

Salcedo denunció además que el joven taxista que la trasladaba a diversos lugares, fue detenido el miércoles y le impusieron una multa. Asimismo lo amenazaron con retirarle la licencia si seguía ofreciendo sus servicios a la activista.

Este muchacho la había ayudado a llevar un colchón hasta el Mariel, para una familia abandonada por el Estado cubano, con un joven con discapacidad, un caso difundido por ADN Cuba.

Este es el tipo de activismo que realiza Salcedo: ayuda a personas necesitadas. Y es, justamente, por lo que la persigue el Departamento de la Seguridad del Estado, en abierta violación de las propias leyes cubanas.