Preso político estuvo atado de pies y manos en celda de castigo

Cuando reclamó sus derechos, las autoridades lo ataron de manos y pies, lo golpearon, y ahora lo acusan de supuesto desacato
Cuando reclamó sus derechos, las autoridades lo ataron de manos y pies, lo golpearon, y ahora lo acusan de supuesto desacato
 

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El preso político Eider Frómeta Allen confirmó vía telefónica a su madre, Griselia Allen, que se encontraba en una celda de castigo, en huelga de hambre y sin siquiera un colchón para dormir, denunció la activista de Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), Ana Belkis Ferrer García.

Cuando reclamó sus derechos, las autoridades lo ataron de pies y manos, lo golpearon, y ahora lo acusan de supuesto desacato.

Frómeta Allen, activista de la Unpacu natural de la provincia Guantánamo, se encuentra recluido en la prisión conocida como Kilo 8, de Camagüey.

Anteriormente estuvo detenido en la Prisión Provincial de Guantánamo desde inicios de 2019, acusado del supuesto delito de desobediencia por manifestarse contra la nueva Constitución aprobada ese año. En ese momento fue condenado a un año de privación de libertad.

Un segundo juicio contra este joven opositor se celebró el 30 de octubre de 2020, para impedir que se volviera a sumar a las filas de la Unpacu, reportó la organización Prisoners Defenders (PD).

"Se le ha creado un proceso por un delito falso, fabricado una vez más -y mientras estaba en prisión- para poder condenarlo y que permanezca preso", agregó PD en un informe. Así, fue condenado a seis años más de prisión. La organización también denunció en 2021 que Frómeta es víctima de torturas y malos tratos en la cárcel.

Antes de ser arrestado, Frómeta se desempeñaba como reportero de Palenque Visión.

En 2021 realizó al menos dos huelgas de hambre. Una de ellas, en marzo pasado, se debió a que las autoridades de la prisión no le permitieron hacer llamadas telefónicas por un período de dos meses.