Entre llanto, cubana reclama atención médica para su esposo preso

La cubana Lida Hilda Steven Despaigne reclama atención médica para su esposo preso, quien padece un cáncer de garganta que se va agravando por la falta de tratamiento
 

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La cubana Lida Hilda Steven Despaigne reclama a las autoridades del régimen que brinden atención médica a su esposo, Juan Bautista Bedey Pérez, quien está preso en la cárcel de Boniato, en Santiago de Cuba, y padece un cáncer de garganta que se va agravando por la falta de tratamiento.

Según contó entre llanto a las cámaras de Cubanet, es mucho lo que ha hecho en el último año, varias veces sin éxito, para que a su pareja le brinden la atención requerida. Sin embargo, dijo, ha comprobado que a su esposo “le están negando la atención médica y el derecho a vivir” a propósito y sólo porque cometió un delito.

“A los presos en Cuba los tratan como perros. Todo lo que dicen en el Noticiero sobre la atención a los presos es mentira, yo lo viví y lo estoy viviendo todavía”, lamentó Steven en sus declaraciones al referido medio.

Bedey Pérez podría morir en la cárcel. “Está malito”, aseguró su esposa, que teme que el padecimiento de su marido ya no tenga solución. “La responsable de lo que le suceda a mi esposo es la prisión de Boniato, con sus jefes y con todos allá adentro, porque tiempo había, en un año tiempo había... No se han ocupado, no han hecho nada para salvarle la vida”, denunció.

Sancionado a 12 años de privación de libertad por el delito de tráfico de drogas, que Steven considera una injusticia porque “no le pudieron probar nada”, Bedey Pérez fue trasladado a la prisión de Boniato porque en su carnet de identidad tenía dirección de Santiago de Cuba. Ello, pese a que residía en La Habana con su esposa.

En ese reclusorio no ha recibido la atención médica necesaria y los pocos tratamientos o consultas que le han concedido se han debido mayormente a las insistentes gestiones y reclamos de su esposa, que se ha personado en varias ocasiones en la sede de la Dirección de Establecimientos Penitenciarios del Minint, en 15 y K, en el Vedado.

Como parte de su lucha para que atiendan a su cónyuge, Steven estuvo durante un mes en la oriental provincia y visitó varias veces el penal para interceptar a la doctora, enfermeras, jefes y todos cuanto pudieran hacer algo para que la situación de su esposo cambiase.

Incluso, ante la inercia de las autoridades, gestionó ella misma un turno médico para que a Bedey Pérez le hiciesen un ecocardiograma; un turno que el recluso perdió porque los funcionarios de la prisión se desentendieron y no lo trasladaron al hospital.

Han sido mentiras y mentiras, pretextos tras pretextos, denunció Steven al referido medio. Según explicó, muchas de las justificaciones del director del penal se han basado en que en la oriental provincia, por la pandemia de coronavirus, “todo está parado”.

Denuncias recurrentes

Las denuncias sobre falta de atención médica a reclusos en Cuba son frecuentes, al igual que las de escasez de medicamentos en los penales. Pese a esto último, familiares han revelado que a los internos no les permiten recibir los medicamentos que les llevan.

A inicios de este mes trascendió que las autoridades de la prisión de Kilo 8 le estaban negando la atención médica a Virgilio Mantilla, preso político que presentaba síntomas de COVID-19.

Asimismo, el joven Luis Robles, preso por protestar pacíficamente con un cartel que exigía la liberación de Denis Solís, ha denunciado que en el Combinado del Este le han negado atención médica y medicamentos, a pesar de sus cuadros alérgicos.

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