En paradero desconocido preso político que rompió imagen de Fidel Castro

Alberto Ortega Fonseca denunció que su hermano, Roberto Pérez Fonseca, preso político condenado por manifestarse en julio de 2021, se encuentra en paradero desconocido.
Roberto Pérez Fonseca, preso político cubano.
 

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El activista Alberto Ortega Fonseca denunció este lunes que su hermano, Roberto Pérez Fonseca, condenado por manifestarse en julio de 2021 y romper un retrato del fallecido dictador Fidel Castro, se encuentra en paradero desconocido.

“Mi madre Liset Fonseca se acaba de enterar que a mi hermano lo trasladaron desde el sábado pasado y todavía no conoce su ubicación, no se sabe en qué prisión se encuentra en estos momentos”, publicó en Twitter el activista residente en Canadá, conocido en redes como “Albert Fonse”.

Fernando Almeyda Rodríguez, jurista exiliado y colaborador de la ONG Prisioners Defenders, afirmó que lo sucedido con el hermano del activista “es una desaparición forzada” y debe ser denunciada como tal.

Roberto Pérez Fonseca fue condenado a 10 años de prisión en Cuba por manifestarse el pasado 11 de julio contra el régimen comunista durante las protestas masivas que se extendieron por docenas de localidades del país. El prisionero político se tatuó en el brazo los signos “11-J-21”.

En octubre de 2021, el Tribunal Municipal de San José de las Lajas, Mayabeque, sentenció a Fonseca por los supuestos delitos de “atentado”, “desacato”, “instigación para delinquir” y “desorden público”.

Las autoridades aseguraron que el joven agredió “con piedras y botellas” a agentes de policía el día de las protestas. “Nunca lo hizo”, comentó a ADN Cuba su hermano, Alberto Ortega Fonseca.

“Es la palabra de los Policías contra la de los testigos y la de mi hermano. Obviamente, la que cuenta es la de ellos [los agentes del Ministerio del Interior] porque la orden de juzgarlo viene ‘de arriba’, esto es un escarmiento y ni siquiera hicieron bien los procedimientos judiciales”, agregó.

Las protestas comenzaron en San Antonio de los Baños, un pueblo de la provincia Artemisa, y se extendieron a decenas de localidades del país en el estallido social más grande de la historia del régimen comunista cubano.

Al menos 874 cubanos continúan encarcelados en la isla por las manifestaciones antigubernamentales de julio de 2021, entre unos 1015 presos políticos registrados en el informe de abril de Prisioners Defenders (PD).

En los últimos 12 meses, desde el 1 de mayo de 2021 hasta el 30 de abril de 2022, han sufrido prisión política un total de 1218 cubanos, revela el último listado de la organización no gubernamental.

“Todos ellos son torturados, como quedó patente con el estudio científico pormenorizado basado en más de cien casos tomados aleatoriamente y en 15 tipos de tortura, [que fue] sometido al Comité contra de Tortura de las Naciones Unidas, Comité que ha enfrentado con corrección y valentía el diálogo con Cuba”, afirmó PD en un comunicado.