Preso político se tatúa el “11-J-21” en el brazo

Roberto Pérez Fonseca, condenado a 10 años de cárcel por romper el 11J una foto de Fidel Castro, se tatuó en el brazo la fecha de las masivas manifestaciones en Cuba
Roberto Pérez Fonseca y tatuaje del 11J
 

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El prisionero político cubano Roberto Pérez Fonseca se tatuó en el brazo los signos “11-J-21”, fecha de las masivas manifestaciones que estallaron el verano pasado en más de 60 localidades de la isla.

Alberto Ortega Fonseca publicó en Twitter una fotografía del “tatuaje que se hizo mi hermano dentro de [la] prisión” de Quivicán.

El familiar que se identifica en la red social como “Albert Fonse”, alertó este miércoles de una “requisa a los presos políticos, llegando al extremo de dejarlos en ropa interior para ver quienes tenían dicho tatuaje”.

Según esta fuente, “todos los que tenían el tatuaje fueron fotografiados, hago responsable a la dictadura cubana, si algo le sucede alguno de ellos”.

El 14 de diciembre el eurodiputado español Herman Tertsch aseguró que apadrinará a Pérez Fonseca, condenado a 10 años de cárcel por romper una imagen de Fidel Castro durante las protestas de julio.

“Roberto Pérez Fonseca y su familia tendrán visibilidad, apoyo y ánimo para que su injusto cautiverio sea lo más breve posible”, dijo Tertsch en Twitter y recomendó este tipo de iniciativas para difundir la causa de los presos políticos en la isla y presionar para liberarlos.

Liset Fonseca Rosales, madre del prisionero, agradeció al Observatorio de Derechos Humanos (OCDH) y a Tertsch por respaldar a su hijo.

“Quiero agradecer al OCDH por visibilizar la situación de mi hijo y al eurodiputado Hermann Tertch, que supe que ha apadrinado a mi hijo para seguir en esta lucha por su liberación. Siempre le estaré agradecida”, agregó Fonseca Rosales.

Señaló al eurodiputado que “mientras la dictadura trata de acabarnos como familia hay personas como usted que nos están apoyando y que solo está lucha terminará cuando todos los jóvenes estén con sus madres. Muchas gracias y que Dios los bendiga”.

En octubre el Tribunal Municipal de San José de las Lajas, Mayabeque, condenó a Fonseca a 10 años de cárcel por los supuestos delitos de “atentado”, “desacato”, “instigación para delinquir” y “desorden público”.

Las autoridades aseguraron que el joven agredió “con piedras y botellas” a agentes de policía el día de las protestas. “Nunca lo hizo”, comentó a ADN Cuba su hermano, Alberto Ortega Fonseca.

“Es la palabra de los Policías contra la de los testigos y la de mi hermano. Obviamente, la que cuenta es la de ellos [los agentes del Ministerio del Interior] porque la orden de juzgarlo viene ‘de arriba’, esto es un escarmiento y ni siquiera hicieron bien los procedimientos judiciales”, agregó.

Las protestas comenzaron en San Antonio de los Baños, un pueblo de la provincia Artemisa, y se extendieron a decenas de localidades del país en el estallido social más grande en la historia del régimen comunista cubano.

Desde inicios de octubre, tribunales municipales y provinciales comenzaron los juicios contra los manifestantes. Las condenas oscilan entre varios meses y más de 20 años de prisión.

 

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