Denuncian maltratos a menor con retraso mental, recluido tras protesta del 11J

“Soy una madre que está desesperada, estoy sin vida, y quiero que a mi hijo lo suelten. Aquí en cuba me lo tienen preso injustamente”, denunció Naika Rosa Santana, madre de un menor detenido tras el estallido social del 11 de julio
 

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Christopher Lleonart Santana, un adolescente con “retraso mental ligero” recluido tras las manifestaciones del 11 de julio en un centro para menores, está siendo golpeado por oficiales del Ministerio del Interior (Minint), denunció su madre.  

Naika Rosa Santana Leiva dijo a ADN Cuba, que a las 3 de la madrugada del 17 de julio la policía arrestó a Christopher Lleonart (14 años), su único hijo, a quien acusaron de “vandalismo” por participar en las protestas antigubernamentales.

El día de la detención, “lo procesaron en la estación de policía de Cuba y Chacón, en La Habana Vieja. Estuvo ahí 12 horas bajo investigación. A mi hijo me lo maltrataron”, declara Santana Leiva.

Las autoridades determinaron enviar al adolescente al llamado Centro de Formación Integral “José Martí”, conocido como “El Combinadito”, institución de internamiento para menores rectorada por el Minint y ubicada en Guanabacoa (cerca de la cárcel para adultos Combinado del Este).


Aunque oficialmente es un “centro de reeducación” con fachada de escuela, en la práctica funciona como una prisión para jóvenes que por su edad no pueden ser enjuiciados como adultos.

“En el momento en que se lo llevaban para El Combinadito quisieron ponerle las esposas. Yo como madre me negué, porque a un menor no se le ponen esposas”, afirma Naika Santana.

“Ayer hablé con mi hijo y me dice que le están dando golpes, que le están dando galletas [bofetadas]… a mi hijo menor de edad, con problemas especiales”. Explica que Christopher tiene “retraso mental ligero”, certificado por profesionales de la salud, y no está recibiendo medicinas.

“Mi hijo toma medicamentos, desde los 5 años se atiende con un psiquiatra y no se los están dando. Ahora cada vez que me llama, me dice que los oficiales de ahí le están golpeando. Él es un niño con problemas mentales, tiene sus papeles sus certificados médicos”.

Naika Santana refiere que, a pesar de su condición, él “fue tratado como un delincuente. No tuvieron en cuenta que es un niño con retrasos mentales”.


Desde el internamiento del adolescente, su madre no ha podido verlo, solo ha recibido algunas llamadas que por lo general la dejan más angustiada que antes.

“Hablar de esto me hace un nudo en la garganta, me pongo a llorar”, confiesa a ADN Cuba. “Hace unos días hablé con él por teléfono y me dijo que un policía le ordenó que pusiera sus manos hacia delante y le cayó a golpes con un cinto (…) ahora mi hijo tiene un dedo hinchado”, denuncia.

Este miércoles 28 de julio, Naika Rosa Santana volvió a llamar a centro de internamiento. “Y me sale una instructora llamada Yolanda, la cual me trató con muy mala forma, y me puso a mi hijo. Cuando Christopher cogió el teléfono lo primero en decirme fue que un guardia le cayó a galletas”, dijo la madre.

Christopher Lleonart Santana está en una especie de limbo. Aunque las autoridades policiales lo ven como un “vándalo”, no pueden enjuiciarlo como a un adulto, de ahí que el menor no tenga derecho a un abogado que lo defienda ante esas acusaciones que su madre asevera que son “injustas”.

Según la Unicef, los menores de 16 años que cometen hechos que la ley cubana tipifica como delitos, son atendidos a través de un “proceso administrativo”.

Esto ocurre en los Centros de Evaluación, Análisis y Orientación a Menores, bajo la jurisdicción del Ministerio del Interior, donde un representante del Ministerio de Educación, otro del Minint y un psicólogo le hacen al adolescente “una evaluación” y determinan si lo internan.

“Pero eso es igual que un juicio sin defensa. Él está pasando lo mismo que pasa un adulto, lo están procesando injustamente”, denunció la madre de Christopher.

Este jueves Naika Rosa Santana y el padre de Christopher volvieron a comunicarse con el centro de reclusión para menores y una guardia que respondió la llamada les dijo que él estaba “tranquilo” en el Destacamento 2, un lugar que según la madre “viene siendo una celda”.

Para mayor desasosiego, antes de su reclusión actual el adolescente ha tratado de “quitarse la vida dos veces producto de su enfermedad”.

“Soy una madre que está desesperada, estoy sin vida, y quiero que a mi hijo lo suelten. Aquí en cuba me lo tienen preso injustamente”, concluyó Naika Rosa Santana.